Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Elegía A Salvador Allende
(en una tarde de lluvia otoñal.)
I
Llueve furiosamente
Las gotas se introducen
en la tierra
locamente
como lanzas o alfileres
terribles lanzas
que yo amo con los ojos
y mis brazos
y la pluma
con todo
Después vendrá
la aridez de la realidad
Después
será todo tan triste
todo tan amargo
y tan simple
pero lo simple
es complicado
porque es tan sencillo
matar a un hombre
y a otro hombre
y a otro
II
Yo sé que puedo gritar
a los cuatro vientos
mis poemas pero tengo
un nudo en la garganta
un hombre-pueblo
atravesado en la laringe
con un nombre de flores
y muchos versos Nerudianos
Un hombre hecho de nostalgias
de muchos libros y alfabetos
de tiempo
de hechos y fuego
Yo sé que puedo gritar
ese nombre a los cuatro vientos
No soy el único
ni el último
Sé que puedo escribirlo
con verso simples
para que tú minero lo entiendas
para ti mujer americana
que temes por tus hijos
para que el campesino
lo traduzca a los árboles
y se lo deletree a las nubes
Yo sé que puedo
III
amar
a los huérfanos
a lo Allendes-mineros
a los Allendes-carboneros
a los Allendes-pescadores
y a los Allendes que se comen
un cable trágicamente
pero decididos a no más
y a los Allendes-árboles
a los Allendes-calles
y a todos y a más
IV
(El eco de tu nombre
me llegó al corazón:
Salvador Allende
Que eres una espina
Salvador Allende
que llevo muy dentro
Tu nombre no es humano
tu nombre es telúrico:
consonantes de tierra
vocales metálicas
El eco de tu nombre
me llegó al corazón
Tu corazón lo sembré
entre caimitos y robles
en la misma cintura
del continente Neruda
Salvador Allende
de allende los Andes
de salitre y madera
tu nombre suenamar
y tu apellido cantaselva)
V
(poema alterno)
El otoño ha vuelto gris
Chile se desangra por las cloacas
con sus largas lágrimas
y temblando se muestra
en este otoño que regresa
al mundo impertérrito
indolente con sus hojas
Después de tantos muertos
que se desintegran lentamente
en esta era sideral
el pueblo chileno sigue en pie
9-11-1973
Albany State University
New York
(en una tarde de lluvia otoñal.)
no basta sólo el recuerdo
el canto no bastará.
No basta sólo el lamento
Miremos la realidad.
Quilapayún
el canto no bastará.
No basta sólo el lamento
Miremos la realidad.
Quilapayún
I
Llueve furiosamente
Las gotas se introducen
en la tierra
locamente
como lanzas o alfileres
terribles lanzas
que yo amo con los ojos
y mis brazos
y la pluma
con todo
Después vendrá
la aridez de la realidad
Después
será todo tan triste
todo tan amargo
y tan simple
pero lo simple
es complicado
porque es tan sencillo
matar a un hombre
y a otro hombre
y a otro
II
Yo sé que puedo gritar
a los cuatro vientos
mis poemas pero tengo
un nudo en la garganta
un hombre-pueblo
atravesado en la laringe
con un nombre de flores
y muchos versos Nerudianos
Un hombre hecho de nostalgias
de muchos libros y alfabetos
de tiempo
de hechos y fuego
Yo sé que puedo gritar
ese nombre a los cuatro vientos
No soy el único
ni el último
Sé que puedo escribirlo
con verso simples
para que tú minero lo entiendas
para ti mujer americana
que temes por tus hijos
para que el campesino
lo traduzca a los árboles
y se lo deletree a las nubes
Yo sé que puedo
III
amar
a los huérfanos
a lo Allendes-mineros
a los Allendes-carboneros
a los Allendes-pescadores
y a los Allendes que se comen
un cable trágicamente
pero decididos a no más
y a los Allendes-árboles
a los Allendes-calles
y a todos y a más
IV
(El eco de tu nombre
me llegó al corazón:
Salvador Allende
Que eres una espina
Salvador Allende
que llevo muy dentro
Tu nombre no es humano
tu nombre es telúrico:
consonantes de tierra
vocales metálicas
El eco de tu nombre
me llegó al corazón
Tu corazón lo sembré
entre caimitos y robles
en la misma cintura
del continente Neruda
Salvador Allende
de allende los Andes
de salitre y madera
tu nombre suenamar
y tu apellido cantaselva)
V
(poema alterno)
El otoño ha vuelto gris
Chile se desangra por las cloacas
con sus largas lágrimas
y temblando se muestra
en este otoño que regresa
al mundo impertérrito
indolente con sus hojas
Después de tantos muertos
que se desintegran lentamente
en esta era sideral
el pueblo chileno sigue en pie
9-11-1973
Albany State University
New York