ricardo felipe
Poeta recién llegado
Tan cerca que tu boca juega con la mía,
recogiendo mis instantes y tranformándolos en bellos momentos,
tan cerca y segura se ve tu figura desbordando finura,
con líneas en tu mirada que yo las convierto en camino.
Alma de mi alma cada caricia tuya la convierto en agua,
transformando mis desiertos áridos en verdes campos,
tienes hasta la virtud de cosechar rosas sin espinas,
porque sólo tú eres posible y concreta.
Eres tal vez susurro que se le escapó al viento,
o al sonido de un mar en calma,
con esos impulsos que desde tu nombre llegan a mi corazón,
hoy me he convencido que tú eres el verdadero amor.
¡Oh! Firme y omnipotente,
cielo y firmeza convirtiendo mi sentir en fortaleza,
¿Cómo has hecho para llenarme de sentimiento?
Y no derramar mi cántaro en el silencio.
Cuando descubro tu sonrisa fresca.
©ricardo_felipe
recogiendo mis instantes y tranformándolos en bellos momentos,
tan cerca y segura se ve tu figura desbordando finura,
con líneas en tu mirada que yo las convierto en camino.
Alma de mi alma cada caricia tuya la convierto en agua,
transformando mis desiertos áridos en verdes campos,
tienes hasta la virtud de cosechar rosas sin espinas,
porque sólo tú eres posible y concreta.
Eres tal vez susurro que se le escapó al viento,
o al sonido de un mar en calma,
con esos impulsos que desde tu nombre llegan a mi corazón,
hoy me he convencido que tú eres el verdadero amor.
¡Oh! Firme y omnipotente,
cielo y firmeza convirtiendo mi sentir en fortaleza,
¿Cómo has hecho para llenarme de sentimiento?
Y no derramar mi cántaro en el silencio.
Cuando descubro tu sonrisa fresca.
©ricardo_felipe