dianela
Poeta recién llegado
Subete a mis brazos Eliza,
subete a mis brazos;
no consivo la vida sin tì.
Arrimate a mi falda,
que te pierdes entre el arbusto.
No te vallas lejos,
cuidado Eliza,
te puedes dañar con el rocio de aquella flor.
Niña, oh! niña de mi carne desdreñada,
no juzgues mi postura,
solo ven!,
subete a mis brazos.
Ahoga tu llanto
con mi dureza.
Fuerza me das Eliza
y yo te dèbilito.
Oì tu suspiro,
¿te ocurre algo?
¿me necesitas?.
Ven mi niña,
empaña el vidrio de tus ojos
con el vapor de mi miseria.
Arropate Eliza,
que el frìo de mis recuerdos
te congela.
¿y dònde estàs mi hermosa niña?.
No te vallas mi Eliza.
No me dejes aqui perdida.
No puedo imaginarte sin vida.
¿Porquè me miento?,
si no estàs y nunca estuviste.
Naciste en mi mente,
jamàs con vida te podrè hallar.
Yo te matè.
Ahora Eliza,
juzgame!
mi niña querida!.-
::
::