Ella duerme ahí,
en el fondo de mi alma
junto a un jazmín,
que muere al despertar el alba.
Ella duerme ahí,
en algún triste espacio
de mis ojos carmesí,
duerme y sueña tan despacio.
Ella duerme ahí,
en una inmensa noche
en la segunda estrella de marfil,
que brilla sin reproches.
Ella duerme ahí,
junto a una rosa
que ha dejado en mí,
su mirada preciosa.
Ella duerme ahí,
en un oscuro rincón
de mis labios carmesí,
de esta triste pasión.
Ella duerme ahí,
en ese gran desierto
en el que alguna vez viví,
bajo este amor incierto.
Ella duerme ahí,
ahí, al otro lado de mi cama
esta tan cerca, pero debo admitir,
que nunca sabré si realmente me ama.
en el fondo de mi alma
junto a un jazmín,
que muere al despertar el alba.
Ella duerme ahí,
en algún triste espacio
de mis ojos carmesí,
duerme y sueña tan despacio.
Ella duerme ahí,
en una inmensa noche
en la segunda estrella de marfil,
que brilla sin reproches.
Ella duerme ahí,
junto a una rosa
que ha dejado en mí,
su mirada preciosa.
Ella duerme ahí,
en un oscuro rincón
de mis labios carmesí,
de esta triste pasión.
Ella duerme ahí,
en ese gran desierto
en el que alguna vez viví,
bajo este amor incierto.
Ella duerme ahí,
ahí, al otro lado de mi cama
esta tan cerca, pero debo admitir,
que nunca sabré si realmente me ama.