Ella è Beatrice Portinari

Henry Miller

Poeta recién llegado
Cantos que he dejado atrás

Piélago de nubes

Espejos que no puedo descartar.

A las 5 de la tarde caminas por el parque

Te ahogas en tus piernas de agua

Bendita como el ocaso vuelves

Desnuda como la resurrección



Yo puedo recortarte como a una sombra

Como la gacela entrevista

En el fondo de la tarde,

En tu cuello arden los claveles

Tu boca es una flor mordida

Una joya carmesí

Que persigo sin descanso

Tus pechos fascinantes como el látigo

Penden de mis ojos hasta el alba,

Soy la sed de ti

Soy la fuente agrietada

Ansiosa de beberte



Mis ansias crecen como el bambú,

Cierro mis ojos para mirarte

Tus pezones gotean de sed

Tus caderas son veredas hacia el mar

Tu sexo es una explosión de sal.



Caricias que crecen en los montículos

Aves que pueblan los promontorios,

Cada átomo palpita

Cada cadena que es tentada

Se quiebra como un insecto.

Hay flores y vino y hadas en comunión,

Hay un sonido de tacones cercanos

De faldas rumorosas

De fibras entreabiertas



Vienes a mí con alas de agua

Con parpados de satén

Tus medias rozan al caminar

Hueles a azúcar y canela

Tus muslos se asoman como espigas

Mis manos son un cinturón bisiesto

Que cubre tu cintura de sirena



Con palabras te abrazo y te recreo

Con palabras crezco como la yedra

Aliso el mundo de todas las posibilidades.

Una bailarina pisa delicadamente

El borde cálido de tu sonrisa

Tus mejillas me rosan como el durazno

Eres tan suave que me muero de ternura.

Con palabras llego hasta ti

Hasta la ciudad que te ve llegar

Y te recibo con mil palomas

Te entrego una flor para el camino

Voy por tus pasos como por el aire

Siente mi corazón de vidrio

Siente mis besos próximos



En la jaula de la vida

En la pereza cuántica

Los seres luciformes se resignan al olvido

Se pudren lentamente como ciruelas,

Los gatos suben a los candelabros

Para verlos caer

En una esfera de pensamientos raídos

En un pálido amanecer de hielo.

Asociados a los días

Penden como adornos empolvados

Del árbol de la vida



Pero yo sé, lo he visto

Que la vida crece en todas partes

Que atrás de una pintura hay un pintor

Que la luna es el espejo de la tierra

Que este peregrinar termina

Donde comienzan tus ojos,

Si yo lo pido,

Si yo lo grito a voces luminosas

Si estoy dispuesto a ser paciente

A esperar que vengas a mis brazos

Sonriente

Dulce como la uva

Fiel como la sangre.




Recibe mi corazón en bandeja


Donde quiera que te encuentres Coral
 
Última edición:
Majestuoso poema, para el aplauso.

Cantos que he dejado atrás

Piélago de nubes

Espejos que no puedo descartar.

A las 5 de la tarde caminas por el parque

Te ahogas en tus piernas de agua

Bendita como el ocaso vuelves

Desnuda como la resurrección



Yo puedo recortarte como a una sombra

Como la gacela entrevista

En el fondo de la tarde,

En tu cuello arden los claveles

Tu boca es una flor mordida

Una joya carmesí

Que persigo sin descanso

Tus pechos fascinantes como el látigo

Penden de mis ojos hasta el alba,

Soy la sed de ti

Soy la fuente agrietada

Ansiosa de beberte



Mis ansias crecen como el bambú,

Cierro mis ojos para mirarte

Tus pezones gotean de sed

Tus caderas son veredas hacia el mar

Tu sexo es una explosión de sal.



Caricias que crecen en los montículos

Aves que pueblan los promontorios,

Cada átomo palpita

Cada cadena que es tentada

Se quiebra como un insecto.

Hay flores y vino y hadas en comunión,

Hay un sonido de tacones cercanos

De faldas rumorosas

De fibras entreabiertas



Vienes a mí con alas de agua

Con parpados de satén

Tus medias rozan al caminar

Hueles a azúcar y canela

Tus muslos se asoman como espigas

Mis manos son un cinturón bisiesto

Que cubre tu cintura de sirena



Con palabras te abrazo y te recreo

Con palabras crezco como la yedra

Aliso el mundo de todas las posibilidades.

Una bailarina pisa delicadamente

El borde cálido de tu sonrisa

Tus mejillas me rosan como el durazno

Eres tan suave que me muero de ternura.

Con palabras llego hasta ti

Hasta la ciudad que te ve llegar

Y te recibo con mil palomas

Te entrego una flor para el camino

Voy por tus pasos como por el aire

Siente mi corazón de vidrio

Siente mis besos próximos



En la jaula de la vida

En la pereza cuántica

Los seres luciformes se resignan al olvido

Se pudren lentamente como ciruelas,

Los gatos suben a los candelabros

Para verlos caer

En una esfera de pensamientos raídos

En un pálido amanecer de hielo.

Asociados a los días

Penden como adornos empolvados

Del árbol de la vida



Pero yo sé, lo he visto

Que la vida crece en todas partes

Que atrás de una pintura hay un pintor

Que la luna es el espejo de la tierra

Que este peregrinar termina

Donde comienzan tus ojos,

Si yo lo pido,

Si yo lo grito a voces luminosas

Si estoy dispuesto a ser paciente

A esperar que vengas a mis brazos

Sonriente

Dulce como la uva

Fiel como la sangre.




Recibe mi corazón en bandeja


Donde quiera que te encuentres Carol.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba