Cesar Cabello Araya
Poeta recién llegado
Llego una noche en un descuido de mi corazón,
se queda en casa en mi presencia muy presente
llegó con sus ojos de fiera se instalo en mi razón,
vestida de paciencia, con un lenguaje insolente.
El invierno disimulo sus pasos hacia mí,
no pude entender porque ahora venia,
ni porque llegaba escondida hasta aquí,
ahora entiendo, se apodero de mi vida.
Cubre mis días, acompaña mis noches,
más en todo momento sigue mis pasos,
no soy capaz de inventar algún reproche,
y mis sueños de amor cubre de arañazos.
Me abrasa por las noches, acaricia mi espalda,
inunda toda la habitación con su presencia,
acaricia mis cabellos en silencio me habla,
besando mi frente se queda en evidencia.
Ella me acompaña alegrando mis delirios,
llenando espacios en mi triste realidad,
ella es la musa de todo lo que escribo,
ella es mi única compañía, es mi soledad.
se queda en casa en mi presencia muy presente
llegó con sus ojos de fiera se instalo en mi razón,
vestida de paciencia, con un lenguaje insolente.
El invierno disimulo sus pasos hacia mí,
no pude entender porque ahora venia,
ni porque llegaba escondida hasta aquí,
ahora entiendo, se apodero de mi vida.
Cubre mis días, acompaña mis noches,
más en todo momento sigue mis pasos,
no soy capaz de inventar algún reproche,
y mis sueños de amor cubre de arañazos.
Me abrasa por las noches, acaricia mi espalda,
inunda toda la habitación con su presencia,
acaricia mis cabellos en silencio me habla,
besando mi frente se queda en evidencia.
Ella me acompaña alegrando mis delirios,
llenando espacios en mi triste realidad,
ella es la musa de todo lo que escribo,
ella es mi única compañía, es mi soledad.