Corazón Delator
Poeta recién llegado
Ella Es Opio Para Mí
En una esquina taciturna,
me fumo sus recuerdos.
Con cada bocanada
rememoro
aquellos momentos felices
y aquellos que no lo fueron tanto.
Todavía se me escapa
alguna carcajada
cuando pienso
en las locuras que hicimos,
el tiempo que compartimos,
diseminado como gotas frescas
de lluvia en el asfalto
de nuestra cruel rutina.
Con dos onzas de ella,
una libra de vino
y una onza de azafrán,
hago un láudano exquisito.
De él bebo hasta saciarme,
y cuando me sacio,
bebo aún más.
Camino en soledad
entre borracheras de nostalgia,
besando el fantasma de sus labios,
y rozando el fantasma de su piel.
Estoy ebrio de ganas
de volverla a ver,
de ver su reflejo en la ventana
y que no haya nadie
detrás del cristal.
Creo que deliro.
Padezco de sobredosis.
Ella es opio para mí.