ella tenía una relación con ella misma. una relación en silencio. una relación destructiva, una relación que la hacía llorar sola. Pero que a veces, así como percibía el dolor más fuerte, sentía el placer más dulce, y su maravillosa alma, volaba a un lugar mejor donde los sueños no existen, porque anhelar no era posible. el instante era cómo debía ser sin otra razón de ser más que el placer. ella encantaba a su belleza, ella tenía una relación con ella misma, hermosa.
Última edición: