Te amé a tí, como a su vez la amé a ella.
Es inverosimil este anécdota.
A tí te amé y te hice mi esposa,
y a ella... a ella la empecé amar
sin adivinar lo que era.
A tí te adoré por tus lindos ojos claros,
y coqueto caminar,
y a ella, a ella la amé día y noche,
y me enamoré de su cuerpo virginal.
A tí te he entregado toda mi vida,
a ella... a ella sólo alcancé algunas horas maravillosas.
A tí te amé, también a ella,
jamás quise violar las reglas,
pero sin ella, la sonrisa se extingue,
y sin tí, la vida acaba.
Te amo a tí, como la amo a ella.
Y las dos están aquí,
en este corazón y
no lo puedo evitar.
Es inverosimil este anécdota.
A tí te amé y te hice mi esposa,
y a ella... a ella la empecé amar
sin adivinar lo que era.
A tí te adoré por tus lindos ojos claros,
y coqueto caminar,
y a ella, a ella la amé día y noche,
y me enamoré de su cuerpo virginal.
A tí te he entregado toda mi vida,
a ella... a ella sólo alcancé algunas horas maravillosas.
A tí te amé, también a ella,
jamás quise violar las reglas,
pero sin ella, la sonrisa se extingue,
y sin tí, la vida acaba.
Te amo a tí, como la amo a ella.
Y las dos están aquí,
en este corazón y
no lo puedo evitar.