«Todo el que haya amado sabe las acepciones resplandecientes que contienen las cuatro letras de esta palabra: Ella.»
Victor Hugo
«ELLA»
Ella, sin nombre, siempre Ella.
Confusa y florida se enciende
como otra luz adentro.
Otra luz, Ella,
melodía fresca, sombra clara, leitmotif azul:
¡una nueva canción!
Luz entre tantas otras,
embriaguez de leve paroxismo.
Hecha de luz, Ella,
en medio de tan profusa oscuridad.
En la vaguead de la noche
hay una mano delicada
que se extiende en callada invitación:
ELLA: ¡hay amor!
Y el extraño escenario
donde las almas un día se vieron,
¡el poeta sabría nombrarlo!
Victor Hugo
«ELLA»
Ella, sin nombre, siempre Ella.
Confusa y florida se enciende
como otra luz adentro.
Otra luz, Ella,
melodía fresca, sombra clara, leitmotif azul:
¡una nueva canción!
Luz entre tantas otras,
embriaguez de leve paroxismo.
Hecha de luz, Ella,
en medio de tan profusa oscuridad.
En la vaguead de la noche
hay una mano delicada
que se extiende en callada invitación:
ELLA: ¡hay amor!
Y el extraño escenario
donde las almas un día se vieron,
¡el poeta sabría nombrarlo!