EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Despacio entre el espacio
y tuyo, en la gramilla quiero despertar
y descubrir el germen de las cosas.
La dimensión tan breve del amor
engendra un cierto apego
a una ecuación del alma.
El bostezo de la razón se apaga;
se siente el fagot y las notas acabadas
de enormes caricias
en el pentagrama del corazón.
Pinta el alud o vendaval de sones
y la tarde es eterna.
Un trazo incierto obedece al cromosoma
y otro trazo refleja tu mirada
en el foro
donde la rencilla se vuelve amor
y el encono en palabras.
El ulular de la sirena de una ambulancia
me dice que la eternidad es polvo;
¡Yo sé, cuánto amor anida en un alma!
Mas no sabré jamás que brújula domina mi destino.
y tuyo, en la gramilla quiero despertar
y descubrir el germen de las cosas.
La dimensión tan breve del amor
engendra un cierto apego
a una ecuación del alma.
El bostezo de la razón se apaga;
se siente el fagot y las notas acabadas
de enormes caricias
en el pentagrama del corazón.
Pinta el alud o vendaval de sones
y la tarde es eterna.
Un trazo incierto obedece al cromosoma
y otro trazo refleja tu mirada
en el foro
donde la rencilla se vuelve amor
y el encono en palabras.
El ulular de la sirena de una ambulancia
me dice que la eternidad es polvo;
¡Yo sé, cuánto amor anida en un alma!
Mas no sabré jamás que brújula domina mi destino.