identidadnodefinida
Poeta asiduo al portal
Muerte para el amor.
Funda sendas y desploma muros
muros...protectores y seguros:
de la proliferación inmunda.
Si amamos la vida
...ruin, agónica y senil...,
como la cal absorta entre
los acueductos del mísero habla,
debemos amordazar los hilos
de nuestras fronteras.
Si amamos las drogas oníricas
...calmantes, ebrias, utópicas...,
como la supremacía
de coartadas intangibles
debemos ejecutar la ignorancia
del desprovisto hombre.
Muerte a la cúspide de manjares
lujurias y carnes
del morbo sesgado.
Que la estampida de rocas
frenéticas, en declinación
arrasen toda la morralla sobrante.
Morrallas inútiles
cómo el sentido de su creación.
Muerte a los predicadores.
Del amor y sus patrañas.
Muerte a lo inconcebible
a lo cognoscible
a todo por concebir y conocer.
Que desde que tenemos memoria
conmemoramos el convenio
de las injurias y libertinaje.
Que desde concebimos la libertad,
nos recluimos en las vísceras
de la pegajosa misericordia;
Más...fantasma y mentirosa.
Mentira a la verdad.
Venda al amor.
Arduo desaliento
entre el descorazonador
intento de desgarro
y la traición a la vida.
Que las metáforas
sólo las psicoticas y suicidas...
encogan mis hombros
decaidos y cabizbajos:
No quiero una existencia prostituta,
del tiempo y su locura.
Que el mal consuele
mis tiranas venganzas.
Mi calvario
y su envejecido maleficio,
conmocionados entre ambos
comparten el escallolar
la voluntad ajena:
como odio o sacrifico.
Muerete vida.
Despideme ¡ ya !. Muerte,
te confió mi disolución
pero antes
tragate a todos mis congéneres,
hasta dejarme solo.
Y luego te rogaré un ¡ hasta entonces !.
Y más tarde resucita mi alma
trastornada y melancólica,
que aguarde su arsenal
ante el posible retorno
del género humano.
...¡ Muerte a mis escritos !
Funda sendas y desploma muros
muros...protectores y seguros:
de la proliferación inmunda.
Si amamos la vida
...ruin, agónica y senil...,
como la cal absorta entre
los acueductos del mísero habla,
debemos amordazar los hilos
de nuestras fronteras.
Si amamos las drogas oníricas
...calmantes, ebrias, utópicas...,
como la supremacía
de coartadas intangibles
debemos ejecutar la ignorancia
del desprovisto hombre.
Muerte a la cúspide de manjares
lujurias y carnes
del morbo sesgado.
Que la estampida de rocas
frenéticas, en declinación
arrasen toda la morralla sobrante.
Morrallas inútiles
cómo el sentido de su creación.
Muerte a los predicadores.
Del amor y sus patrañas.
Muerte a lo inconcebible
a lo cognoscible
a todo por concebir y conocer.
Que desde que tenemos memoria
conmemoramos el convenio
de las injurias y libertinaje.
Que desde concebimos la libertad,
nos recluimos en las vísceras
de la pegajosa misericordia;
Más...fantasma y mentirosa.
Mentira a la verdad.
Venda al amor.
Arduo desaliento
entre el descorazonador
intento de desgarro
y la traición a la vida.
Que las metáforas
sólo las psicoticas y suicidas...
encogan mis hombros
decaidos y cabizbajos:
No quiero una existencia prostituta,
del tiempo y su locura.
Que el mal consuele
mis tiranas venganzas.
Mi calvario
y su envejecido maleficio,
conmocionados entre ambos
comparten el escallolar
la voluntad ajena:
como odio o sacrifico.
Muerete vida.
Despideme ¡ ya !. Muerte,
te confió mi disolución
pero antes
tragate a todos mis congéneres,
hasta dejarme solo.
Y luego te rogaré un ¡ hasta entonces !.
Y más tarde resucita mi alma
trastornada y melancólica,
que aguarde su arsenal
ante el posible retorno
del género humano.
...¡ Muerte a mis escritos !
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