Quiero sentirte como tormenta desatada,
rompiéndome el cuerpo y el alma en cada embestida,
que tus manos firmes me sujeten como si temieras perderme,
que tu boca me devore sin dejarme respirar,
que tu lengua escriba en mi piel un idioma solo tuyo.
No me toques suave,
hazlo como quien quiere dejar cicatrices de placer,
como quien sabe que el pecado se disfruta más que la gloria,
como si el mundo fuera a acabarse esta noche
y el único milagro fuera tu cuerpo dentro del mío.
Empújame contra el deseo,
hazme olvidar mi nombre y mi pasado,
hazme gritar tan alto que hasta el silencio se excite,
que tu sudor se mezcle con el mío,
que me penetres hasta el alma,
hasta que no quede un rincón de mí que no sepa a ti.
No me preguntes si me gusta…
mírame a los ojos y adivínalo
cuando tiemble, cuando me ahogue,
cuando mi voz se rompa en suspiros que solo tú puedas entender.
Esta noche no quiero ternura,
quiero guerra,
quiero incendio,
quiero perderme en la condena de tu piel
y no encontrar jamás el camino de regreso.
-Dior
rompiéndome el cuerpo y el alma en cada embestida,
que tus manos firmes me sujeten como si temieras perderme,
que tu boca me devore sin dejarme respirar,
que tu lengua escriba en mi piel un idioma solo tuyo.
No me toques suave,
hazlo como quien quiere dejar cicatrices de placer,
como quien sabe que el pecado se disfruta más que la gloria,
como si el mundo fuera a acabarse esta noche
y el único milagro fuera tu cuerpo dentro del mío.
Empújame contra el deseo,
hazme olvidar mi nombre y mi pasado,
hazme gritar tan alto que hasta el silencio se excite,
que tu sudor se mezcle con el mío,
que me penetres hasta el alma,
hasta que no quede un rincón de mí que no sepa a ti.
No me preguntes si me gusta…
mírame a los ojos y adivínalo
cuando tiemble, cuando me ahogue,
cuando mi voz se rompa en suspiros que solo tú puedas entender.
Esta noche no quiero ternura,
quiero guerra,
quiero incendio,
quiero perderme en la condena de tu piel
y no encontrar jamás el camino de regreso.
-Dior