En aquel tiempo no éramos ni conocidos
vagaba por esos espacios de insomnio,
-¿te acuerdas que venían siempre a la misma hora?-
buscaba esas sencillas palabras en pos del destino.
Dejaba mis pasos regados
en las tardes inacabadas,
con esa cierta satisfacción de que los encontrarás.
No sé,
éste absurdo presentimiento
no me dejaba, ni me deja en paz.
Debo suponer que no todo era realidad.
A veces la distorsionamos a nuestro antojo,
como si fuéramos sus dueños.
Lo cierto -y me dí cuenta de ello después-
es que nunca esperé que me llegará el día
en que estarías conmigo.
"Lo que deseamos nunca viene cuando lo deseamos."
Eugenio