AlejandroCifuente
Poeta recién llegado
en ciertas ocasiones el nudo que deshago se derrite
y ya no está de este lado de mi mano
sino más lejos que cualquiera de tus sombras
que iluminan las piedras blandas
en la lapida donde la arena se ciñe
es por eso que los peces que nadan en el cielo
se ahogan hasta quedar descalzos sin garganta
es por eso que la fruta muerde en mi mano
ese ruido maloliente
en un telón de origen sobre aplausos
y después no habrá después modesto
sólo un trozo de piel devorado.
y ya no está de este lado de mi mano
sino más lejos que cualquiera de tus sombras
que iluminan las piedras blandas
en la lapida donde la arena se ciñe
es por eso que los peces que nadan en el cielo
se ahogan hasta quedar descalzos sin garganta
es por eso que la fruta muerde en mi mano
ese ruido maloliente
en un telón de origen sobre aplausos
y después no habrá después modesto
sólo un trozo de piel devorado.