Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Señor cura, ya no puedo
llevar esta vida a cuesta.
Quise matarla ¡lo siento!
mas no merezco defensa
porque son malos los celos
y mi vida estaba muerta.
Dígale a los fusileros
que fusilen mi cabeza
y que respeten mi pecho:
¡que dentro se encuentra ella!
Me ha gustado mucho el poder pasar por tus letras
amigo, donde en pocas letras se dice mucho, una
manera de hacer una confesión a corazón abierto.
Te felicito por tan sentida inspiración.
Te dejo reputación merecida para ese corazón tan
lleno de sentimiento. Besos y un abrazo. Tere
A NUBE BLANCA: Me dedicas en tu mensaje más palabras de las que contiene mi trabajo. Gracias por tu interés. Te correspondo con besos y abrazos. F. CABALLERO