PRIANKA
Poeta recién llegado
El tiempo borro el olor de tu perfume
pero aun lo percibo al cerrar los ojos,
viene a mi memoria esa esencia indescriptible,
la que emana tu ser para mi ser.
De pronto te percibo entre multitudes
se que estas no se donde, pero cerca
y me dejo guiar por los latidos del corazón
que se aceleran a cada paso.
Se abren las cortinas de gente en el anden
y te diviso a lo lejos sereno y altivo,
se que también te han guiado tus instintos
por que puedo sentir a distancia las ansias tuyas.
Me miras, te suspiro, caminas, y mis ojos me delatan
te aproximas, pareciera que solo a mi me invade la emoción,
mi corazón quiere salir del pecho.
mi boca quedo intacta desde tu último beso
pide a gritos posarse de nuevo en tus labios.
Te he acariciado al solo pensarte
de pronto ya no hay lugar para escapar,
tus brazos me cubren las salidas
mentiría si dijera que no te extrañe
si al solo saber que te irias ya empezaba a extrañarte.
Estas aquí a mi lado, confesándome tus alegrías
de pronto tu mano se acerca a la mia,
has posado dos manos entrelazadas
y siento un calor desconocido, una mujer,
mi amor partió en ese tren, se fue contigo para no volver.
pero aun lo percibo al cerrar los ojos,
viene a mi memoria esa esencia indescriptible,
la que emana tu ser para mi ser.
De pronto te percibo entre multitudes
se que estas no se donde, pero cerca
y me dejo guiar por los latidos del corazón
que se aceleran a cada paso.
Se abren las cortinas de gente en el anden
y te diviso a lo lejos sereno y altivo,
se que también te han guiado tus instintos
por que puedo sentir a distancia las ansias tuyas.
Me miras, te suspiro, caminas, y mis ojos me delatan
te aproximas, pareciera que solo a mi me invade la emoción,
mi corazón quiere salir del pecho.
mi boca quedo intacta desde tu último beso
pide a gritos posarse de nuevo en tus labios.
Te he acariciado al solo pensarte
de pronto ya no hay lugar para escapar,
tus brazos me cubren las salidas
mentiría si dijera que no te extrañe
si al solo saber que te irias ya empezaba a extrañarte.
Estas aquí a mi lado, confesándome tus alegrías
de pronto tu mano se acerca a la mia,
has posado dos manos entrelazadas
y siento un calor desconocido, una mujer,
mi amor partió en ese tren, se fue contigo para no volver.