Caían las hojas otoñales a nuestro alrededor,
mi mente clara besando tus ojos lejanos,
pensábamos los dos distraídos,
cada cierto tiempo nos mirábamos y contemplábamos,
Las gotas cerraban el tiempo de quietud,
¿fueron segundos?; no querida, es el amor, me decías.
Y bañados de eternidad, nuestro mundo se alzaba,
sin nada mas que nuestras manos atadas,
fue simple, me miraste y me dijiste; camina.
mi mente clara besando tus ojos lejanos,
pensábamos los dos distraídos,
cada cierto tiempo nos mirábamos y contemplábamos,
Las gotas cerraban el tiempo de quietud,
¿fueron segundos?; no querida, es el amor, me decías.
Y bañados de eternidad, nuestro mundo se alzaba,
sin nada mas que nuestras manos atadas,
fue simple, me miraste y me dijiste; camina.