sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el beso se encendió su luz
cuando caminaba en su mar azul.
El aire de sus labios
me hacían sentir sus abrazos.
El alma de la noche
llegaba en su nombre
viendo el ardor bajo
sus ojos decorosos.
Quiero llegar
para alcanzar
el cielo de su voz
saltar para tocar sus manos
y quedarme en su vista
reflejada en sus sueños.
El tiempo
era nombre de sus actos,
el color del beso
son sus lazos,
el sabor del horizonte y sus abrazos,
que en la gloria de sus deseos
toca la mirada
de su arte.
El beso es el sueño,
las lunas de sus pupilas
son el tiempo
cuando se recuerda
la luz en el deseo
de lo profundo
que me lleva
al rizo de sus te quieros.