lucifer
Poeta recién llegado
Mi corazon tiembla en manos extrañas, ha finalizado mi hora, ha llegado mi muerte.
Eres tu portento o desgracia, risa inutil y barata, sentimiento opresor de mi alma acabada.
Ahora el fin ha llegado, la hora nefasta, canto sagrado, entre palidos fragmentos de oraciones fallidas, a dioses sordos e insensibles demonios; entregaria mi alma por verte otra vez con estos ojos de muerto, con estas manos de tumba y desolación.
Anoche, en mi ultimo sueño mortal, las lechuzas cantaban himnos de pasión defrenada; recordé entonces... tus labios , tus manos, tu insufrible alma, la lapida tallada al fin de los tiempos para dos, una cena en el infierno nos espera y llegaras tarde mi amado, como siempre sin mi y sin ti...
He aqui el pecado original, la blasfemia temida, la condenacion infalible de mi cuerpo y mi dolor, he aqui la gracia humana, desgracia divina y placer inmortal.
Estoy de nuevo, besando la tumba de mi muerte, muerte inconclusa y desamparada que clama por piedad y olvido.
Eres tu portento o desgracia, risa inutil y barata, sentimiento opresor de mi alma acabada.
Ahora el fin ha llegado, la hora nefasta, canto sagrado, entre palidos fragmentos de oraciones fallidas, a dioses sordos e insensibles demonios; entregaria mi alma por verte otra vez con estos ojos de muerto, con estas manos de tumba y desolación.
Anoche, en mi ultimo sueño mortal, las lechuzas cantaban himnos de pasión defrenada; recordé entonces... tus labios , tus manos, tu insufrible alma, la lapida tallada al fin de los tiempos para dos, una cena en el infierno nos espera y llegaras tarde mi amado, como siempre sin mi y sin ti...
He aqui el pecado original, la blasfemia temida, la condenacion infalible de mi cuerpo y mi dolor, he aqui la gracia humana, desgracia divina y placer inmortal.
Estoy de nuevo, besando la tumba de mi muerte, muerte inconclusa y desamparada que clama por piedad y olvido.
No vere mas tu cuerpo, no sentire mas tu alma, año tras año me arañas, año tras año me matas, fulminas mi mente de loco, mi cuerpo de cenizas, con tu mortal e insuperable odio.
Oh cobarde amor mio! Por no poder odiarte, te amare. Te esperare de pie ante las Eras, llorando ceniza y azufre, dormire entre canibales que alimenten mi memoria una vez mas, leyendole a Enoc sus cantos en lenguaje profano y mortal!