La inaudible distancia nos enfría
En los días perennes que sembramos
Cual pesados retratos nos miramos
A los ojos plagados de mentiras
Fueron tiernas agujas tus pestañas
Transformando mis lágrimas en versos
Tu sonrisa adormece mi perverso
Corazón de montaña envanecido
Años muertos volando a la deriva
Con el rumbo que errante se apodera
De la niña emigrante que enamora
Con sus tristes ventanas tan heridas
Adherida a la ausencia llora sola
En un tímido llanto de cariño
Que desnuda la angustia con un tibio
Suplicar de palabras que se agota
Del olvido saltamos al abismo
Del abismo caímos al olvido
Y en el fondo de versos nunca escritos
Será el fondo del olvido nuestro alivio
En los días perennes que sembramos
Cual pesados retratos nos miramos
A los ojos plagados de mentiras
Fueron tiernas agujas tus pestañas
Transformando mis lágrimas en versos
Tu sonrisa adormece mi perverso
Corazón de montaña envanecido
Años muertos volando a la deriva
Con el rumbo que errante se apodera
De la niña emigrante que enamora
Con sus tristes ventanas tan heridas
Adherida a la ausencia llora sola
En un tímido llanto de cariño
Que desnuda la angustia con un tibio
Suplicar de palabras que se agota
Del olvido saltamos al abismo
Del abismo caímos al olvido
Y en el fondo de versos nunca escritos
Será el fondo del olvido nuestro alivio