edwinpaul
Poeta fiel al portal
En el huerto de mi amada.
En el huerto de mi amada
solo hay silencio y dolor,
cada noche creo escuchar
sus susurros y sus pasos al andar,
sumergido en mi delirio
sin querer me he convertido
en un niño loco de atar.
La mar que me acompaña
picado llora su canción,
el retablo en lo alto de mi casa
dejó de mostrar su sencillez,
debe ser por la extrañes
de su sombra y su mirada,
que en las noches de insomnio
camino hacia la cañada,
daba luz y daba paz
bajo la noche callada.
En el huerto de mi amada,
quedan racimos de uvas
sobre las piolas de lino
que sus manitas amarraban,
quedó el vals sin sentido,
aquel que cuenta la historia
de un niño, su cometa
y un ovillo de hilo.
Edwinpaul.
En el huerto de mi amada
solo hay silencio y dolor,
cada noche creo escuchar
sus susurros y sus pasos al andar,
sumergido en mi delirio
sin querer me he convertido
en un niño loco de atar.
La mar que me acompaña
picado llora su canción,
el retablo en lo alto de mi casa
dejó de mostrar su sencillez,
debe ser por la extrañes
de su sombra y su mirada,
que en las noches de insomnio
camino hacia la cañada,
daba luz y daba paz
bajo la noche callada.
En el huerto de mi amada,
quedan racimos de uvas
sobre las piolas de lino
que sus manitas amarraban,
quedó el vals sin sentido,
aquel que cuenta la historia
de un niño, su cometa
y un ovillo de hilo.
Edwinpaul.
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