LACRIMAMORTE
Poeta recién llegado
Mi cuerpo es un desierto árido de dolor
caliente, marchito y desolado
mis noches son frías, silenciosas
tengo el alma vacía y el corazón desangrado
tu eras la luna que iluminaba mi ser
el que me elevaba de placer a un oasis de dunas
y con nuestras pieles quemadas en el fuego de la lujuria
mi cuerpo hacías estremecer
ahora mis senos están secos y envejecidos
mi vulva oxidada, mi himen sediento
y mi boca busca desesperada
beber del manantial de tus besos
he muerto de placer,
mas de una vez junto a ti
pero hoy mi tumba no son tus brazos
soy solo un cementerio, un jardín seco, repleto de dolor
de hiedra y olvido
de pestilente nostalgia a amor
quisiera bañarme, tan solo una vez más
en las gotas de esperma de tu pasión sublime
sentir que plantas tu semilla en el jardín de mi soledad
y cultivar nuestra pasión toda una eternidad
necesito odiarte,
porque ahora que has muerto, me es imposible amarte
tengo que arrancarte de mis ideas,
de los cuerpos en que no estás y sin embargo te toco
de mis labios que pronuncian tu nombre en silencio
de la lluvia acida de otoño que brota de mis ojos
mi cuerpo es un desierto
mi corazón una tumba crepuscular
y tu recuerdo tan frio y triste como el invierno
marchita los senderos del jardín de mi soledad...
Autor: Lacrimamorte
caliente, marchito y desolado
mis noches son frías, silenciosas
tengo el alma vacía y el corazón desangrado
tu eras la luna que iluminaba mi ser
el que me elevaba de placer a un oasis de dunas
y con nuestras pieles quemadas en el fuego de la lujuria
mi cuerpo hacías estremecer
ahora mis senos están secos y envejecidos
mi vulva oxidada, mi himen sediento
y mi boca busca desesperada
beber del manantial de tus besos
he muerto de placer,
mas de una vez junto a ti
pero hoy mi tumba no son tus brazos
soy solo un cementerio, un jardín seco, repleto de dolor
de hiedra y olvido
de pestilente nostalgia a amor
quisiera bañarme, tan solo una vez más
en las gotas de esperma de tu pasión sublime
sentir que plantas tu semilla en el jardín de mi soledad
y cultivar nuestra pasión toda una eternidad
necesito odiarte,
porque ahora que has muerto, me es imposible amarte
tengo que arrancarte de mis ideas,
de los cuerpos en que no estás y sin embargo te toco
de mis labios que pronuncian tu nombre en silencio
de la lluvia acida de otoño que brota de mis ojos
mi cuerpo es un desierto
mi corazón una tumba crepuscular
y tu recuerdo tan frio y triste como el invierno
marchita los senderos del jardín de mi soledad...
Autor: Lacrimamorte