Manuel Ibarra
Poeta recién llegado
En el laberinto del camino incierto
buscando el instante de besar tus labios
por dentro me embargan muy grandes resabios
esparcen migajas ya que estaba muerto.
Viajaba en un barco que toco aquel puerto
quedando prendado de un amor sublime
dejando en su gran vientre el fruto que gime
dando por sentado lo que no fue cierto.
No tiene la culpa quien ama y se entrega
como el inocente que no ve el peligro
sentir las caricias cuando el cuerpo ruega.
Pedir que regreses es más que un milagro
en verdad te amaba, ya eso nadie niega
siempre lleva el luto quien viste de negro.
Manuel Ibarra
Caracas/Venezuela
13-07-2020
Derechos reservados.
buscando el instante de besar tus labios
por dentro me embargan muy grandes resabios
esparcen migajas ya que estaba muerto.
Viajaba en un barco que toco aquel puerto
quedando prendado de un amor sublime
dejando en su gran vientre el fruto que gime
dando por sentado lo que no fue cierto.
No tiene la culpa quien ama y se entrega
como el inocente que no ve el peligro
sentir las caricias cuando el cuerpo ruega.
Pedir que regreses es más que un milagro
en verdad te amaba, ya eso nadie niega
siempre lleva el luto quien viste de negro.
Manuel Ibarra
Caracas/Venezuela
13-07-2020
Derechos reservados.