Roman Vieira
El cuervo rojo que te observa en silencio.
En el mar de mi pasión.
Mi corazón late como en el mar un barco,
de lado a lado entre las olas de sentires,
de lado a lado en su búsqueda de atraco...
De lado a lado en busca que me mires.
Sopla el viento en vela de suspiros,
viento fuerte en tormenta de pasiones,
y en mis celos por ti, mi mar divino,
a otros barcos apunto mis cañones.
Surge el humo de una guerra por tus ojos,
una batalla a muerte entera por tu beso,
y tras el timón (el lugar en donde rezo)
mi puerta abierta a tus brazos sin cerrojo.
Caigo entonces en tus aguas misteriosas,
mi corazón late herido y aún celoso,
pero, cual si fueses de este mar la diosa
Dices entonces que me hubiste ya elegido.
Surge otra vez mi corazón a flote,
un halo de paz que ahora me envuelve,
y en un abrazo más, sin que se note,
mi mundo entero que hoy se mueve.
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