ANTONIO DE JESUS HEDEZ. I
Poeta recién llegado
EN EL MAR
Un cariño en la oscuridad encontré
como estrellas sus ojos le brillaban,
sobre su cuerpo me deslice,
nuestros corazones ya se amaban.
Al compás del vaivén de las olas
sus pechos parecían ser míos
pero la unión de las caderas locas
que bello como el mar y los ríos.
La luna reflejaba nuestros contornos
con cada beso nos estremecíamos
sus caricias ya no tenían frenos
y al pie de la palmera moríamos.
Una hermosa sirena me amo
quizás un ángel del cielo
a lo mejor solo fue un espejismo
del alcohol, la briza o mi anhelo.
Un cariño en la oscuridad encontré
como estrellas sus ojos le brillaban,
sobre su cuerpo me deslice,
nuestros corazones ya se amaban.
Al compás del vaivén de las olas
sus pechos parecían ser míos
pero la unión de las caderas locas
que bello como el mar y los ríos.
La luna reflejaba nuestros contornos
con cada beso nos estremecíamos
sus caricias ya no tenían frenos
y al pie de la palmera moríamos.
Una hermosa sirena me amo
quizás un ángel del cielo
a lo mejor solo fue un espejismo
del alcohol, la briza o mi anhelo.