Salva Carrion
Poeta fiel al portal
En el rincón del cuarto, ya rendido,
el sueño de Morfeo se estremece,
con esa languidez que se adormece
en un mar de silencio desvalido.
La muda niebla, velo suspendido,
una estela de sombras establece
cual nube densa que en el pecho crece
por el golpe de un drama ya vivido.
Brotan miedos que el tiempo no posterga,
ni la porfiada conciencia diverge
la culpa del ayer que firme alberga.
Es la tiniebla latente que emerge
cuando el dolor del insomnio se enjerga
y a la mente en la tortura sumerge.
*****
el sueño de Morfeo se estremece,
con esa languidez que se adormece
en un mar de silencio desvalido.
La muda niebla, velo suspendido,
una estela de sombras establece
cual nube densa que en el pecho crece
por el golpe de un drama ya vivido.
Brotan miedos que el tiempo no posterga,
ni la porfiada conciencia diverge
la culpa del ayer que firme alberga.
Es la tiniebla latente que emerge
cuando el dolor del insomnio se enjerga
y a la mente en la tortura sumerge.
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