aley
Poeta recién llegado
Ya no puedo andar,
me cuesta tanto volar,
me pesa el pensar,
mi voz en tiritas se quiere quebrar.
La nostalgia me abraza,
el olvido me traga,
la agonía que me mata,
es ocasionada por tu mirar que se aparta.
Hoy esta luz se apaga,
el río llora de sed
la esperanza se ahorca,
mi vida, me aconseja correr
Tus manos ¿donde están?
no siento tu palpitar
ni tus labios al besar,
solo el aire
aire que se ha convertido,
en mi amigo en la intimidad,
me tropiezo una vez más
me invade la soledad
y muero una vez más.
Mis trazos son lentos, cansados
mi armadura se rompe en mil pedazos,
me caigo de entre tus brazos,
y escurro de tus lagrimas
tan lento, que me voy al olvido.
Y me pierdo en la obscuridad,
en el frío silencio
y sin ti, yo tengo tanto miedo,
he extraviado a mi reflejo
y en vacíos espejos
me hago poco a poco viejo.
Debo avanzar
pero mis piernas, ruegan descansar,
y aunque desee tanto el llorar
mis ojos secos están.
En el ultimo aliento de vida
ahí me podrás encontrar
bailando tangos con la muerte,
a la orilla de mi vida
mendigando por un poco de alegría,
bebiendo la soledad
recogiéndola en botellas
de mis lagrimas que no cesarán.
me cuesta tanto volar,
me pesa el pensar,
mi voz en tiritas se quiere quebrar.
La nostalgia me abraza,
el olvido me traga,
la agonía que me mata,
es ocasionada por tu mirar que se aparta.
Hoy esta luz se apaga,
el río llora de sed
la esperanza se ahorca,
mi vida, me aconseja correr
Tus manos ¿donde están?
no siento tu palpitar
ni tus labios al besar,
solo el aire
aire que se ha convertido,
en mi amigo en la intimidad,
me tropiezo una vez más
me invade la soledad
y muero una vez más.
Mis trazos son lentos, cansados
mi armadura se rompe en mil pedazos,
me caigo de entre tus brazos,
y escurro de tus lagrimas
tan lento, que me voy al olvido.
Y me pierdo en la obscuridad,
en el frío silencio
y sin ti, yo tengo tanto miedo,
he extraviado a mi reflejo
y en vacíos espejos
me hago poco a poco viejo.
Debo avanzar
pero mis piernas, ruegan descansar,
y aunque desee tanto el llorar
mis ojos secos están.
En el ultimo aliento de vida
ahí me podrás encontrar
bailando tangos con la muerte,
a la orilla de mi vida
mendigando por un poco de alegría,
bebiendo la soledad
recogiéndola en botellas
de mis lagrimas que no cesarán.
DEDICADO A LA JOYA QUE ADORNO UN AÑO MI VIDA: RUBI LINARES RAMIREZ GRACIAS POR TU APRECIADO TIEMPO (5-febrero-2009)