Me veraz en el reflejo
de tus ojos,
en el rojizo amanecer,
en el ritmo enloquecedor
de las ciudades,
en el vuelo del ave
que surca hacia el
corazón del tiempo.
Me veraz en el temblor
de tus pasiones
y en el anhelo de vernos
nuevamente, encontraras
mi corazón
y juntaremos nuestro aliento.