EL MATAMORENSE
Poeta recién llegado
Voy a luchar por tu amor, fue mi promesa
Pero no lo voy a mendigar
Y prefiero morirme de tristeza
Que por tu cariño tener que suplicar.
Te conocí muy tarde, tú lo sabes
Ya tenía a mi esposa, tenía un nido
Pero mis ansias de bohemio y de bandido
Al gozar de infinitas libertades
Me hicieron volar por otro cielo
Donde siempre encontraba tempestades.
En ése cielo estabas tú, como olvidarlo
Con esos ojos que al posarse en los míos
Me hicieron sentir escalofríos
Y poco a poco, y sin desearlo
Me enamoré de ti y te hice mía
Te hiciste dueña de mis tristezas y alegrías
Pero nunca en verdad perdí el piso
Contigo me sentía en el paraíso
Pero nunca olvidaba que en mi hogar
Cuatro mujeres esperaban mi regreso
Cuatro mujeres que me colmaban de besos
Que desde luego sabía aquilatar.
Porque una raya marcaba las distancias
Mi mundo real, lo eran ellas
Y aunque te quería, tu solo saciabas mis ansias
Y me hacías de pasión ver las estrellas.
Eran dos cosas inmensamente grandes
Una era amor, ternura, todo
Tú eras la pasión que corría por mi sangre
Y la verdad, no encontraba el modo
De decirle a ella de tu existencia
Que se colmara de infinita paciencia
Porque lo tuyo, aunque no era una aventura
Me daba la impresión que no era para siempre
Y con dolor corroboré en septiembre
Que mucho tiempo he vivido engañado
Porque andas mendingando en otro lado
Lo que yo te he dado a manos llenas
Porque ahora resulta que andas experimentando
Y buscando amor en otros lechos
Pero te juro que regresarás llorando
Porque no habrá nadie que me saque de tu pecho
Pero no vas a encontrar al hombre que dejaste
Al títere aquel al que siempre manejabas
Ese hombre murió el día en que te marchaste
Y lo puedes apreciar en mi mirada.
Sigue buscando el amor, anteponiendo
La baja estima de que aun gozas
En diferentes camas amaneciendo
Buscando a un tonto que te quiera hacer su esposa.
De pronto te he de ver en los arrabales
Mendigando amor, encontrando basura
Y querrás volver a ésos lugares
Donde yo te prodigaba mi ternura.
Y la nostalgia de éste amor que yo te daba
Te hará reflexionar pero será muy tarde
Pero desde hoy te juro por mi madre
Que si antes en verdad te idolatraba
Ahora mi inspiras compasión
Porque esa mujer que robó mi corazón
Y me brindó incontables emociones
La que me hizo cimbrar con sus canciones
Ya no existe, o tal vez se encuentre lejos
Y con ella se llevó mis besos
Mis alegrías y tantas, tantas cosas
Que me hicieron valorar más a mi esposa
Y me enseñaron que no es bueno soñar
Ni idolatrar al ser que mas se ama
Porque a veces es reflejo de una llama
Que cualquier viento suele apagar.
EL MATAMORENSE
(POETA LOCO)
Pero no lo voy a mendigar
Y prefiero morirme de tristeza
Que por tu cariño tener que suplicar.
Te conocí muy tarde, tú lo sabes
Ya tenía a mi esposa, tenía un nido
Pero mis ansias de bohemio y de bandido
Al gozar de infinitas libertades
Me hicieron volar por otro cielo
Donde siempre encontraba tempestades.
En ése cielo estabas tú, como olvidarlo
Con esos ojos que al posarse en los míos
Me hicieron sentir escalofríos
Y poco a poco, y sin desearlo
Me enamoré de ti y te hice mía
Te hiciste dueña de mis tristezas y alegrías
Pero nunca en verdad perdí el piso
Contigo me sentía en el paraíso
Pero nunca olvidaba que en mi hogar
Cuatro mujeres esperaban mi regreso
Cuatro mujeres que me colmaban de besos
Que desde luego sabía aquilatar.
Porque una raya marcaba las distancias
Mi mundo real, lo eran ellas
Y aunque te quería, tu solo saciabas mis ansias
Y me hacías de pasión ver las estrellas.
Eran dos cosas inmensamente grandes
Una era amor, ternura, todo
Tú eras la pasión que corría por mi sangre
Y la verdad, no encontraba el modo
De decirle a ella de tu existencia
Que se colmara de infinita paciencia
Porque lo tuyo, aunque no era una aventura
Me daba la impresión que no era para siempre
Y con dolor corroboré en septiembre
Que mucho tiempo he vivido engañado
Porque andas mendingando en otro lado
Lo que yo te he dado a manos llenas
Porque ahora resulta que andas experimentando
Y buscando amor en otros lechos
Pero te juro que regresarás llorando
Porque no habrá nadie que me saque de tu pecho
Pero no vas a encontrar al hombre que dejaste
Al títere aquel al que siempre manejabas
Ese hombre murió el día en que te marchaste
Y lo puedes apreciar en mi mirada.
Sigue buscando el amor, anteponiendo
La baja estima de que aun gozas
En diferentes camas amaneciendo
Buscando a un tonto que te quiera hacer su esposa.
De pronto te he de ver en los arrabales
Mendigando amor, encontrando basura
Y querrás volver a ésos lugares
Donde yo te prodigaba mi ternura.
Y la nostalgia de éste amor que yo te daba
Te hará reflexionar pero será muy tarde
Pero desde hoy te juro por mi madre
Que si antes en verdad te idolatraba
Ahora mi inspiras compasión
Porque esa mujer que robó mi corazón
Y me brindó incontables emociones
La que me hizo cimbrar con sus canciones
Ya no existe, o tal vez se encuentre lejos
Y con ella se llevó mis besos
Mis alegrías y tantas, tantas cosas
Que me hicieron valorar más a mi esposa
Y me enseñaron que no es bueno soñar
Ni idolatrar al ser que mas se ama
Porque a veces es reflejo de una llama
Que cualquier viento suele apagar.
EL MATAMORENSE
(POETA LOCO)