avel omaya
Poeta recién llegado
Tengo hambre de ti,
de tu boca, de tu piel, de tu sexo.
Una sed de ti me ahoga
y me sumerge en el lecho.
Solo en ti queda mi amor satisfecho.
No le digamos nada a la noche que nos espía,
no le digamos que nos queremos.
De sabanas quedémonos envueltos,
permanece en mi y los corazones
dejemos sueltos.
Que el amor libere las verdad de nuestros besos.
Toda mi vida te amare.
De esta noche es lo único cierto.
Estrellas te pondré en el pelo
y lo que quede de luna cubrirá tu sueño.
Y amor mio,
deja que solo yo te llene de besos.
En esta noche mi amor,
tu corazón pondré en mis sueños.
Avel Omaya.
de tu boca, de tu piel, de tu sexo.
Una sed de ti me ahoga
y me sumerge en el lecho.
Solo en ti queda mi amor satisfecho.
No le digamos nada a la noche que nos espía,
no le digamos que nos queremos.
De sabanas quedémonos envueltos,
permanece en mi y los corazones
dejemos sueltos.
Que el amor libere las verdad de nuestros besos.
Toda mi vida te amare.
De esta noche es lo único cierto.
Estrellas te pondré en el pelo
y lo que quede de luna cubrirá tu sueño.
Y amor mio,
deja que solo yo te llene de besos.
En esta noche mi amor,
tu corazón pondré en mis sueños.
Avel Omaya.
