En la penumbra de la noche
el rugido del motor de un coche
adivino la cruda tormenta que se acerca
te beso con fuego en medio del desierto
olvidando las tonterías del invierno
sentimientos acechan como lobos hambrientos
no me digas cuántos años tienes
no me cuentes si los relojes se detuvieron
puedo adivinarlo con sólo verte a los ojos
un terremoto vació mis sentimientos
temblor de nueve grados en la escala Ritcher
hundió nuestros sinceros miedos
entre los escombros del tiempo.
el rugido del motor de un coche
adivino la cruda tormenta que se acerca
te beso con fuego en medio del desierto
olvidando las tonterías del invierno
sentimientos acechan como lobos hambrientos
no me digas cuántos años tienes
no me cuentes si los relojes se detuvieron
puedo adivinarlo con sólo verte a los ojos
un terremoto vació mis sentimientos
temblor de nueve grados en la escala Ritcher
hundió nuestros sinceros miedos
entre los escombros del tiempo.