Pocas palabras, punzantes,
pocas miradas, perdidas.
¿Es el viento que en remolinos te despeina?
No pareces la de antes, ni yo el que te espera.
Llegarán de noche las estrellas,
que se estrellan en mi pecho.
Ya no te contemplo como antes,
me sucede que ya no te espero.
En otros brazos has dejado,
como en los míos, tu aroma delicado.
Entre las sombras de ayer y los suspiros de ahora,
nos deslizamos.
¿Acaso el destino,
caprichoso como hojas al viento, nos lleva?
Aún así, en la penumbra de lo que fuimos,
resuenan ecos de un amor que se apaga, se enfría, se muere...
de frío.
pocas miradas, perdidas.
¿Es el viento que en remolinos te despeina?
No pareces la de antes, ni yo el que te espera.
Llegarán de noche las estrellas,
que se estrellan en mi pecho.
Ya no te contemplo como antes,
me sucede que ya no te espero.
En otros brazos has dejado,
como en los míos, tu aroma delicado.
Entre las sombras de ayer y los suspiros de ahora,
nos deslizamos.
¿Acaso el destino,
caprichoso como hojas al viento, nos lleva?
Aún así, en la penumbra de lo que fuimos,
resuenan ecos de un amor que se apaga, se enfría, se muere...
de frío.