Sinobel
Poeta recién llegado
Contemplando un cielo con el mar confundido, un mar tranquilo y sereno,
donde los barquitos me indican el horizonte azul donde perderme en tu recuerdo,
contemplando el juego de nuestros hijos en la arena,
con tantos gestos que a ti me llevan,
y esa luna a medias, siempre compañera,
contemplando está paisaje idílico,
No hago más extrañarte, y pensar,
y caer en los malos momentos,
y valorar cual balanza sin pesas,
el valor de los sentimientos:
Qué valor tiene mi vida sin tu amor?
Qué valor tiene mi vida si no estás tú?
Y qué vida malviviremos
sin un amor pasional y pleno?
Y después de valorar, con calculadora sin teclas,
me abrazas fuertemente, me das tu calor,
y, al mirarme en tus ojos rasgados,
olvido todo lo valorado.
donde los barquitos me indican el horizonte azul donde perderme en tu recuerdo,
contemplando el juego de nuestros hijos en la arena,
con tantos gestos que a ti me llevan,
y esa luna a medias, siempre compañera,
contemplando está paisaje idílico,
No hago más extrañarte, y pensar,
y caer en los malos momentos,
y valorar cual balanza sin pesas,
el valor de los sentimientos:
Qué valor tiene mi vida sin tu amor?
Qué valor tiene mi vida si no estás tú?
Y qué vida malviviremos
sin un amor pasional y pleno?
Y después de valorar, con calculadora sin teclas,
me abrazas fuertemente, me das tu calor,
y, al mirarme en tus ojos rasgados,
olvido todo lo valorado.