espinasyabrojos
Poeta fiel al portal
En la salida número 4
He visto muñecas Ken desfloradas
entre los guantes descorteses
de chicos en trajes de baño deportivos.
Y fervientes habituales con brillantes cigarreras
más que dispuestos a ser tratados como putas.
He visto los BMW de ricos y famosos
en la salida número 4 a Ocean Park,
hombres comprando mefedrona a un traficante
en skinny Wranglers.
También he visto anillos
pegados a condones llenos de polvo
de citrato de sildenafil
atrapado en auténticas botas de serpiente cobra.
Los sueños son como el niño muerto
que llevamos adentro. Y juro que he visto,
-Porque las letras son ajenas a los sueños-
en cuerpos llenos de esteroides anabólicos,
tatuajes que dicen:
"No queda espacio para otro hombre frívolo."
He visto muñecas Ken desfloradas
entre los guantes descorteses
de chicos en trajes de baño deportivos.
Y fervientes habituales con brillantes cigarreras
más que dispuestos a ser tratados como putas.
He visto los BMW de ricos y famosos
en la salida número 4 a Ocean Park,
hombres comprando mefedrona a un traficante
en skinny Wranglers.
También he visto anillos
pegados a condones llenos de polvo
de citrato de sildenafil
atrapado en auténticas botas de serpiente cobra.
Los sueños son como el niño muerto
que llevamos adentro. Y juro que he visto,
-Porque las letras son ajenas a los sueños-
en cuerpos llenos de esteroides anabólicos,
tatuajes que dicen:
"No queda espacio para otro hombre frívolo."
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