En la silla de un bar.
Bebo por mi aniquilación,
Detrás de esa plegaria apocalíptica.
Mi mano se detiene
respira
Y respira
¿Que piensas lego de esas palabras?
¿Algún recuerdo te invade?
Respira, despacio
Sube, la sonrisa se dibuja;
Como necesario corte de bisturí.
Bebo por mi aniquilación.
Mientras su maldito rostro
maldito rostro.
Se plasma en mi cerebro
Y quiebro ese desgraciado y dulce vaso.
Con tan solo una mirada
Y caigo sin respirar
Detrás de esa plegaria,
Que no tengo a quien dedicar
lágrimas