Rulo
Poeta veterano en el portal.
L
EN LA TABERNA
ALREDEDOR
Con ánimo, el soplo ondeaba
en pie, la antorcha tachonada
que aguantaba aquella luz
olvidando las maneras
de galanes de ornamento;
Así, se hizo el viento eterno.
El forastero se une
al estrépito jaleo.
ELLA
Verte en aquella posada
fue escenificar el latido
como ondas latentes del viento,
el trago de aquella jarra
mohosa, de malta o cereal
me supo a mendigo,
tus rizos atezados
eran sumisos a mis manos,
el ósculo cosquillea
entre mis labios regados.
(es verdad, mi cabellera,
no anda sobria,
está borracha de sonrisas)
Y no ha sido, una utopía,
observar que tu cara
es simple porcelana,
que tus dedos son
el telar de los que vagan
y el recogido de tu aroma
el inicio de mi pleitesía.
YO
Conjurando tus recuerdos,
¡Bendita, tu inocencia!
Ataviada como ibas,
postrada en mi lecho,
imaginé que estabas.
Rozándote muy lento,
oscureciendo tu canto
enseguida desvanecí.
La bóveda salió celeste,
exceso de caldo bodeguero
invade mis incesantes deseos.
EN LA TABERNA
ALREDEDOR
Con ánimo, el soplo ondeaba
en pie, la antorcha tachonada
que aguantaba aquella luz
olvidando las maneras
de galanes de ornamento;
Así, se hizo el viento eterno.
El forastero se une
al estrépito jaleo.
ELLA
Verte en aquella posada
fue escenificar el latido
como ondas latentes del viento,
el trago de aquella jarra
mohosa, de malta o cereal
me supo a mendigo,
tus rizos atezados
eran sumisos a mis manos,
el ósculo cosquillea
entre mis labios regados.
(es verdad, mi cabellera,
no anda sobria,
está borracha de sonrisas)
Y no ha sido, una utopía,
observar que tu cara
es simple porcelana,
que tus dedos son
el telar de los que vagan
y el recogido de tu aroma
el inicio de mi pleitesía.
YO
Conjurando tus recuerdos,
¡Bendita, tu inocencia!
Ataviada como ibas,
postrada en mi lecho,
imaginé que estabas.
Rozándote muy lento,
oscureciendo tu canto
enseguida desvanecí.
La bóveda salió celeste,
exceso de caldo bodeguero
invade mis incesantes deseos.
:: , así es, todo es imaginación de protagonista.
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