Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Eres esa expresión
Al final de l atardecer
Con tus pupilas dilatadas
Cuando el sol ha de oscurecer.
Y se dilata en tus ojos la imagen
El risueño encanto emocional
De aquellas ilusiones que se duerme
Ocultas entre el odio sentimental.
Una luz tenue sin engaños
Sucumbe bajo una lágrima
Que se esparce y traspasa los años
Para no olvidar que nos han amado.
Y es una mentira el amor
Que seduce lo que no existe
Con palabras cuyo dolor
Es morirse por lo que persiste.
Veo en tu gesto una emoción
Amar lo que no conoces
Eso que ya te ama
Y que se extasía en tus goces
Te escucho en el susurro del silencio
Y ya no te aguantan las lágrimas
Esas dulces, saladas o amargas
Que ofuscan tu vida con el suplicio
Que provoca el momento de la huida
Hacia la desesperación más cercana
Hacia la salida jamás encontrada.
El habla ni si quiera articulada
Los ojos silenciosos, cegados
Por la oscuridad mas brillante
En la boca pincelada de mudez
La palabra solo fue una ilusión
Que siguió el ciego en su sueño
Que ideó el mudo sin frases.
Y ya no me odio por lo que soy
Una justificación que opaca esta, mi justicia
Envenenada por la textura de tu voz
La cual se engaña queriéndote como mía
Y amándote como nunca lo has sido
Más que la salvación de mis milagros
Durmiéndote sobre todos mis regazos.
Atorada en la garganta
La rabia es contenida
No quiero solo su pupila
Si no a ella entre sus ojos y el ocaso
Robándole al crepúsculo su luz
Y diciéndole te amo.
Siempre nos vamos y te ahogas en el llanto
Y te aterra el mal
El perverso y satírico mundo
De la vanidad más fatal
Ahogándome en el silencio profundo
Desenmascaro la soledad
Soberbio a el lo escucho
Queriendo amar la eternidad
En algún lugar de su corazón
Existía mi escritura y deseo
El más fiel sentimiento
Que guía la reina de mi vida
Y no era desconocida la intención
Su gesto aprisiona mi alma
Podía amar de ella cualquier cosa
Pero su pupila es esa hermosa luz
Que me hace sentir vivo en esta vida.
En el vacío del sentir no existía
Hasta que llego me llego tu creación
Alternándote entre la gracia
Y apoderadote mi razón
Hacia ella el sentimiento hipnotizado
Que suspira al tenerse a si misma
Bajo su propio erotismo delicado
Que emana de la ternura de Dios
Observándome en la pupila de su voz.
Respiro aguanto la rabia
Golpeo el suelo que me golpea,
y no todavía es el llanto
Cuantos sentimientos puede sentir
si es indeseable a los ojos
Verte en la pupila de su voz sucumbir.
Una emoción que se vive, pero no existe
Ni en la injusticia, que creo la maldad
Del destino que afirma que soy una casualidad
Del tiempo que te escoge, aun ausente
aun dormido en la misión de amarte
Aun perdiéndote por no encontrarte.
En el pensamiento el amor nos salva
Es el destino de nuestra existencia
Es el suspiro que sin tenerte me guía
Y que con tu espiritualidad me calma
En mi eternidad que vive amándote
Extasiándome en la fragilidad de tu piel
Que domina mi cuerpo mi razón y mi mente
En la voz destina de tu pupila fiel.