Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
En las cuerdas
donde las ropas muestran sus intimidades más cercanas
sin diferencias de sexo,
sin pretextos que impidan que los olores se mezclen
y amalgamen las curvas en una ilimitada recta,
donde tu blusa y mi camisa
se hacen reverencias extendiendo los brazos infinitos
y la ropa interior bajo el sol
hace guiños a esa noche de estrellas tan completa.
En las cuerdas que aprendieron nuestros nombres
pentagrama donde compusieron música
nuestros cuerpos, desmadejados uno en el otro
en ese gran telar de la vida que nos crea
y va hilvanando sus misterios paso a paso.
En la cuerdas, que acaricio
como si fueran dedos, tuyos,
la prolongación más vibrante de una boca, tuya,
el recuerdo más intenso de una voz,
la tuya en mis oídos,
encuentro
el reposo acelerado
de todos los latidos
tuyos y míos,
sonando al unísono.