He dormido en las islas de tus pechos
retozado a mí querer en las dunas de tu derrier
libado de los riachuelos de tu vientre
surcado los oasis de tus labios
En veranos y en inviernos
bajo el atardecer de los agostos encumbrados
de hojarascas de otoños grises y desteñidos
al lado del amanecer de los septiembres
copados y hastiados de verdes serpientes
Se del sabor de tu boca
de la pócima que usas para tus cabellos
conozco la imperfección de tu intimidad
y bailo si deseo sobre el despojo de tus escupitajos
He rasgado el lienzo de tu espalda
azorado con mordidas lo frágil de tu cuello
encendido tu ombligo con roces descarados
latigado tus piernas de algodón como si fuesen condenadas
Más nada de ello hizo
lo que haría un verso que evoque tu nombre
retozado a mí querer en las dunas de tu derrier
libado de los riachuelos de tu vientre
surcado los oasis de tus labios
En veranos y en inviernos
bajo el atardecer de los agostos encumbrados
de hojarascas de otoños grises y desteñidos
al lado del amanecer de los septiembres
copados y hastiados de verdes serpientes
Se del sabor de tu boca
de la pócima que usas para tus cabellos
conozco la imperfección de tu intimidad
y bailo si deseo sobre el despojo de tus escupitajos
He rasgado el lienzo de tu espalda
azorado con mordidas lo frágil de tu cuello
encendido tu ombligo con roces descarados
latigado tus piernas de algodón como si fuesen condenadas
Más nada de ello hizo
lo que haría un verso que evoque tu nombre