Hagrid
Poeta recién llegado
Verte dormida es paz,
en medio de la tormenta,
con el perfume de tu piel,
que por entero me alimenta.
Oigo tu sueño profundo,
al roce de mil suspiros,
voy sintiendo tus latidos,
y me elevo de este mundo.
En tus párpados cerrados
la mirada clavo inerte,
y tus labios entreabiertos,
rezan mi infinita suerte.
Tus cabellos en la cama,
susurran: juega conmigo,
y así mis dedos bailan,
enredando aureos hilos.
Verte así mi bien,
es mi gran tesoro
y no lo cambiaría,
ni por todo el mundo,
ni por todo el oro.
en medio de la tormenta,
con el perfume de tu piel,
que por entero me alimenta.
Oigo tu sueño profundo,
al roce de mil suspiros,
voy sintiendo tus latidos,
y me elevo de este mundo.
En tus párpados cerrados
la mirada clavo inerte,
y tus labios entreabiertos,
rezan mi infinita suerte.
Tus cabellos en la cama,
susurran: juega conmigo,
y así mis dedos bailan,
enredando aureos hilos.
Verte así mi bien,
es mi gran tesoro
y no lo cambiaría,
ni por todo el mundo,
ni por todo el oro.