• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

En madrugada de misa

Miriam Camelo

Poeta recién llegado



Reconozco los tonos de tu voz, trenzados bajo mis costillas,
irrumpes, con el ímpetu de los pájaros
los costados de mis caderas
y anidas entre mi pelo
a lo largo de mi espalda.

Reconozco los abismos, más allá de la melancolía,
corazones solitarios, en rosas de primavera,
florecen tus manos sobre la piel desnuda
allanando la tierra mía
sin linos y sin sandalias.

Reconozco el agua tibia, que bebiste de mis fuentes,
lavas mi verso, con tu palabra de luna,
enredas en mis huesos el oleaje de tu canto
y la profecía de tu viaje,
zarpa adentro de mis ojos.

Reconozco tu altar donde se suicida la tristeza
y mi beso se arrodilla en la madrugada de misa,
es tu espiga y es mi vino
la certeza de la mirada
que se contrae y muere
en ofrenda sobre las sábanas.

 
Última edición:


Reconozco los tonos de tu voz, trenzados bajo mis costillas,
irrumpes, con el ímpetu de los pájaros
los costados de mis caderas
y anidas entre mi pelo
a lo largo de mi espalda.

Reconozco los abismos, más allá de la melancolía,
corazones solitarios, en rosas de primavera,
florecen tus manos sobre la piel desnuda
allanando la tierra mía
sin linos y sin sandalias.

Reconozco el agua tibia, que bebiste de mis fuentes,
lavas mi verso, con tu palabra de luna
y enredas en mis huesos el oleaje de tu canto,
y la profecía de tu viaje
zarpa adentro de mis ojos.

Reconozco tu altar donde se suicida la tristeza,
y mi beso se arrodilla en la madrugada de misa
y es tu espiga y es mi vino
la certeza de la mirada
que se contrae y muere
en ofrenda sobre las sábanas.

Sugerentes y delicadas imágenes pero no menos intensas.
Un placer la lectura.
Saludos
 


Reconozco los tonos de tu voz, trenzados bajo mis costillas,
irrumpes, con el ímpetu de los pájaros
los costados de mis caderas
y anidas entre mi pelo
a lo largo de mi espalda.

Reconozco los abismos, más allá de la melancolía,
corazones solitarios, en rosas de primavera,
florecen tus manos sobre la piel desnuda
allanando la tierra mía
sin linos y sin sandalias.

Reconozco el agua tibia, que bebiste de mis fuentes,
lavas mi verso, con tu palabra de luna,
enredas en mis huesos el oleaje de tu canto
y la profecía de tu viaje,
zarpa adentro de mis ojos.

Reconozco tu altar donde se suicida la tristeza
y mi beso se arrodilla en la madrugada de misa,
es tu espiga y es mi vino
la certeza de la mirada
que se contrae y muere
en ofrenda sobre las sábanas.


Que bueno, saludo!
 
Tú y Yo...
ese canto tuyo al amor es un himno a la madrugada..
y un tributo al orgasmo...
 


Reconozco los tonos de tu voz, trenzados bajo mis costillas,
irrumpes, con el ímpetu de los pájaros
los costados de mis caderas
y anidas entre mi pelo
a lo largo de mi espalda.

Reconozco los abismos, más allá de la melancolía,
corazones solitarios, en rosas de primavera,
florecen tus manos sobre la piel desnuda
allanando la tierra mía
sin linos y sin sandalias.

Reconozco el agua tibia, que bebiste de mis fuentes,
lavas mi verso, con tu palabra de luna,
enredas en mis huesos el oleaje de tu canto
y la profecía de tu viaje,
zarpa adentro de mis ojos.

Reconozco tu altar donde se suicida la tristeza
y mi beso se arrodilla en la madrugada de misa,
es tu espiga y es mi vino
la certeza de la mirada
que se contrae y muere
en ofrenda sobre las sábanas.

Desnudas intenciones que se abren en ese reconocido amor donde lo cierto
es el sentmiento entregado desde una contracion devocional. me gustó
mucho. saludos amables de luzyabsenta
 
Me ha gustado mucho ese suave erotismo que plasman tus versos a través de imágenes sencillamente elegantes. Enhorabuena. Un placer visitar tus letras. Saludos cordiales, poetisa.
 


Reconozco los tonos de tu voz, trenzados bajo mis costillas,
irrumpes, con el ímpetu de los pájaros
los costados de mis caderas
y anidas entre mi pelo
a lo largo de mi espalda.

Reconozco los abismos, más allá de la melancolía,
corazones solitarios, en rosas de primavera,
florecen tus manos sobre la piel desnuda
allanando la tierra mía
sin linos y sin sandalias.

Reconozco el agua tibia, que bebiste de mis fuentes,
lavas mi verso, con tu palabra de luna,
enredas en mis huesos el oleaje de tu canto
y la profecía de tu viaje,
zarpa adentro de mis ojos.

Reconozco tu altar donde se suicida la tristeza
y mi beso se arrodilla en la madrugada de misa,
es tu espiga y es mi vino
la certeza de la mirada
que se contrae y muere
en ofrenda sobre las sábanas.

Es un poema que invita a contemplar la sutileza de los calores apasionados.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba