pablovalcarcel
Poeta recién llegado
Perdido en mi propia casa,
abrí los ojos tarde,
ya te habías ido,
no acabo de saber si fue un sueño,
pero tu perfume,
aún en la almohada,
me devuelve tus caricias.
Sin saber que hacer ahora solo,
sé que no te volveré a ver,
puede que sea lo mejor,
pero seguiré recordándote,
cada vez que me despierte,
en la noche,
perdido en mi propia casa.
La luna del verano,
proyecta la ventana hasta mi cama,
no sabría que hora es,
reviviendo los besos que te llevaste,
imaginando que dejaste el último en mis labios,
mientras aún dormía.
Allá donde vayas,
seguirás visitándome por las noches,
hasta que desaparezca tu perfume,
me despertaré,
con la melancolía de que marchaste,
pero aún contento porque esta noche,
estuviste entre mis sábanas.
abrí los ojos tarde,
ya te habías ido,
no acabo de saber si fue un sueño,
pero tu perfume,
aún en la almohada,
me devuelve tus caricias.
Sin saber que hacer ahora solo,
sé que no te volveré a ver,
puede que sea lo mejor,
pero seguiré recordándote,
cada vez que me despierte,
en la noche,
perdido en mi propia casa.
La luna del verano,
proyecta la ventana hasta mi cama,
no sabría que hora es,
reviviendo los besos que te llevaste,
imaginando que dejaste el último en mis labios,
mientras aún dormía.
Allá donde vayas,
seguirás visitándome por las noches,
hasta que desaparezca tu perfume,
me despertaré,
con la melancolía de que marchaste,
pero aún contento porque esta noche,
estuviste entre mis sábanas.