En mi corazón hay mil alcobas
y más de mil espectros.
En el rubor de tu rostro
hay la lama de mi herida.
Por donde gime mi alma
las estrellas son de arcilla
y una bandada de mariposas
amordaza al alba.
Sobre el tumulto de mi huida
baja un llanto de cometas,
mas si el cielo tuviera solo
la mitad de mi pena, la luna
serià un campo de aquilones
y mis ojos seriàn de piedra.
y más de mil espectros.
En el rubor de tu rostro
hay la lama de mi herida.
Por donde gime mi alma
las estrellas son de arcilla
y una bandada de mariposas
amordaza al alba.
Sobre el tumulto de mi huida
baja un llanto de cometas,
mas si el cielo tuviera solo
la mitad de mi pena, la luna
serià un campo de aquilones
y mis ojos seriàn de piedra.