Edgar Márquez
Poeta recién llegado
En cada noche silenciosa,
oscura y relajante,
miro una estrella preciosa
y trato de imaginarte,
Busco tu rostro en mi mente,
y escucho tu voz en silencio,
porque tu ser es permanente,
en mi vida y en mis sueños,
En mis sueños permaneces,
cada noche de mi existencia,
pero en las mañanas se desvanece,
aquel rostro de mi creencia,
Porque no puedo evitar verte,
no puedo dejar de observar,
aquella belleza tan fuerte,
que me ha dejado sin respirar,
Porque tú eres mi aire,
tú eres mi luz,
como Dios hace arte,
para crear mujeres como tú,
Mis ojos estan para ti,
tu eres mi bello paisaje,
siempre me haces sentir,
en un viaje impresionante,
Voy escapando de la realidad,
sabiendo que tú estas aquí,
y a veces no pretendo asimilar,
la belleza que está frente a mi,
Porque al ver tu mirada,
dulce y penetrante,
desvías mis sentidos a la nada,
perdiendome en un bello presente,
y así tengo mil palabras,
para describir lo que me haces sentir,
pero tu vas emprendiendo una magia,
que tropezaría mi decir,
Pues tú detienes el tiempo,
el instante y el espacio,
lo conviertes en algo eterno,
sin saber de su pasado,
Mujer, mujer hermosa,
tu me llevas a fantasías,
en mundos de historias,
Historias relativas,
principios de vivir,
porque sin ti no existiría,
lo que hasta ahora yo escribí.