Fulgencio Cibertraker
Poeta que considera el portal su segunda casa
A Don Angel Sanz Ruiz
Delegado comercial de la embajada española en Budaèst.
1981 Justo entre las naciones
Joder lo que habéis tardado.
"Creo en Dios como creo en JesuscristoDelegado comercial de la embajada española en Budaèst.
1981 Justo entre las naciones
Joder lo que habéis tardado.
aunque no credo que existieran".
Lucrecia Mataplana
Condesa del Pallars
usurpadora de Lucifer en la tierra.
Condesa del Pallars
usurpadora de Lucifer en la tierra.
Os hablo de una época tan temprana
Os hablo de una época tan lejana
Que las ciudades tenían puerta
Y la puerta una llave
Y la llave un dueño
Y el dueño una dueña
Y la dueña muchos hijos.
Y por ellos las dueñas lucharon
mas que hembras, como centauros.
Os hablo de una época, tan lejana, tan lejana
Que todavía los dioses se asomaban
A mirar en los corazones de los hombres.
Os contare, lo que mereció ser visto. Desde el Hades, la historia de las tres Hadas.
La viuda del Pallars, la bruja de Sort, la diablesa de la Pobla. Lucrecia Mataplana Lucifer en la tierra, era todas esas mujeres y ninguna a la vez.
Lucrecia Mataplana Rogers de Mila-Llançol de Dulce y Roig nacio en 1452 o 1462 que eso nunca bien se supo. Hija ilegitima de Hugo Rogers II y de su madre, fue porque así lo quiso Aldonza Mila de Sarria y Escriva. Se caso con Don Alfonso de Llançcol que seria su primo segundo, al que quiso, cosa rara.
Cubella Dulce la consideraba su hermana, pero por su edad y enjundio era amiga de Adriana da Mila la hija de Dulce o Dolce. Enemiga declarada de todos los absolutistas Trastamara, los Borgia, Moncada y Escriva, pero de todos ellos era familia declarada lejana. De joven la llamaban Luz o Celeste, Dolce o La Plana. De mayor Matatestas o BelaDonna, Iride, Lucifer naga, la virgen lactae, o simplemente bruja a secas. Vigaro, la cobarde, la cerrajera, lavispera, o la pía lapia. Ya de anciana, o no, que aquesto tampoco nunca se supo, Angelus Morten, A`mantis Religio, Lady Lulu, doctora del naf, doctrora alma humaris y que sé yo cuantos nombres mas, pues a ella se referían como la donna de los mil nombres, aristas y caras.
Lucrecia bruxa, neyga, genio maga o lo que sea y aun peor pues se dice que sera,son y es lo que ella quiera, génio con genio e ingenio de la pintura, artesana del papel, aprendiz de los ingenios, donde lo mesmo le da los cálculos de un orologio un nuevo calendario o las artes de escrutar el alma, pues decían de ella que a cualquier cosa se orientaba como las agujas magnéticas. De ella muchos decían pero de bajo y a hurtadillas o al cantar esta coplillas:
Por mote lucifer
Estrella de la mañana
Lucero vespertino
La que enciende el alba
Portadora de la luz
De los infiernos princesa
Sabedora, pensadora y plana.
Mujer ágil, grácil y hermosa
Persona de arto buen entendimiento
Suelta de costumbres y bizarra
Por sus ideas raposa
Y de alojar en su cama poca
pero no con poca cosa.
Que si de casada en pareja o concubina
temía el temor de dios, o en eso andaba
a hombres, obispos, santos y letanías
luengo de viuda ese temor se le olvidaba.
Enemiga de monjas y comadres
Mujer que supo reparar en otras
De los años el irreparable ultraje
De arrugas, remordimientos y talles.
Mujer de frente alta y labios gruesos
De cejas altas perfiladas y pobladas
Afilados pómulos y finos huesos.
Que no lo digo yo que lo apuntaron otros.
Las andanzas de esta historia en lo concerniente a Lucrecia empezaron en 1481. Tendría la bella veintitrés o treinta y tantos años que aquesto nunca bien se supo, pero lo que si era a buen seguro pasaban dos años de enterrar a su difunto y en esto había doblado su fortuna y la de su difunto.
Acaeció que el buen rey Fernando de Arago y el segundo había decretado una pragmática que obligaba a cambiar con el decurso del tiempo todos los maravedíes a escudos de reino e igual hizo su esposa e Reyna en Castiella con el fin de ir unificando los distintos dineros, monedas, pesos y medidas desde Portbou a Finisterra.
Así que era frecuente o a mas a menos, de vez en cuanto que un cambista contador y tasador del reino aposentase sus reales en las principales plazas de las grandes ciudades que permitiera hacer el cambio, pues lo que si se sabía a fe cierta, es que con los años dejaran de tener valor dichas monedas o se fundieran a su peso en oro plata o cobres.
Al principio solo fue un rumor pero luego se fue extendiendo que frente a la mesa del contador posabase un señora viuda de un gran señor de alta tierra que compraba al peso y a no muy mal cambio las monedas fañsas que el tasador rechazaba, las de poco peso que el contador desestimaba o las que el cambista no consideraba de curso y puño legal, aunque curiosamente todos esos hombres eran el mismo señor. Asi era que tras ser rechazadas tornaban a mesa puesta de lucrecia hasta equqe el trasiego tornaba y primero iban a su mesa y lucrecia las de buen cuño las dirigía al contador. Y asi fue como se fue extendiendo el rumor que por algunas monedas pagaba sin serlo su peso en oro hasta que el tasador un dia se puso junto a lucrecia pero tras ella en su tasación sobre todo en la ciudad de lerida y luego de Zaragoza.
Ocurriales de todos, que si esto qué metal era, que si el alma no era plomo pero era seguro que si la faz de la moneda era un emperador romano fuera plato u oro doblaba su peso en oro pues se decía que a señora hacia colección con tal que su estado realmente fuera reconocible.
Y empezó a llegar la decepción, algunas monedas de algún campesino no decían ser del todo, ni plata mucho y de oro tampoco poco, y asi se ivan cabizbajos por su mala suerte hasta que una vez a lucrecia le conmovió profundamente.
- Haber campesino, si sabíais que vuestra moneda era de metal vil porque apostasteis al trueque.
- Porque tenia el capricho de poseer una moneda de oro y así lo intente.
- ¿sabéis que no comercio en oro?
- Pero si decís que mi moneda es de ley el tasador la convierte en oro.
- Esta bien, os daré una moneda de oro. Don Fernando me daríais doscientos escudos por este collar, mientras que traigo a cuento.
- Sabéis que no puedo, pero os prestare diez escudos míos. Pero si con esto ya perdéis dinero, solo perderéis diez, hasta que la plaza se nos llene de pedigüeños.
- Yo os daré los doscientos.
- Y vos sois el judío de … yo qué sé. Sabed que es una esmeralda venida de lejos, engarzada en cadena de fina plata genovesa. Para vos serán cuatrocientos
- Podéis adornarlo como queráis pero vale doscientos cincuenta y os daré doscientos veinte aquí y ahora. A don Fernando doscientos y a mi me dobla.
- Bueno es que es de condición avaro, tacaño y le conocemos bien, y aun así le tenemos por amigo o eso o le quedaría bien en el cuello de su mujer.
- Trescientos.
- Aquí tenéis, ¡venga el dinero!.
- Que don Fernando os lo dé. – ahora Lucrecia no sabía que pensar miraba a uno y a otro, a ella no le daba doscientos y al judío no le rechistaba cien mas. - Bueno traidor de momento os cojo esta moneda que no han traído mi arcón. Aquí tenéis campesino una moneda de oro fino, lo dice la bella Lucrecia, venga vuestra moneda.
- Pensaba dedicarla a comprar pan si la aceptan.
- Dadme mi moneda, os lo advierto ¡Mi moneda!. – y de pronto surgio la fiera, ya se estaba impacientando de estar esperando alargando el brazo con el escudo reluciente de oro. – si que jugáis fuerte señor, hiz al de roque y que os den una hogaza de pan.
- Señora somos en la familia seis.
- Veréis todos los días pierdo oro y hoy gracias a vos hasta un collar. Que sean dos panes.
- Mejor que sean tres.
- Sabies tenéis suerte, sois el primer hombre que me saca algo que qun no había nacido quien.
- Esta bien, aquí tenéis, tres, mañana os sacare el doble. – Y alargo su inservible moneda.
- Mañana os sacare el hígado, vaya si lo hare.
A la malñana siguiente…. Ta ta ta
- Pero si ha venido. Será posible. Haber sucio campesino, como dijisteis os he traído la paga. Coger del cesto seis de mies.
- Señora no he venido a por nada, pero quería que mi familia viera con buen fin a una verdadera dama.
- Buena tenemos, aparte de ladrón, zalamero. –Pero el labriego se dio la vuelta con toda su parentela. –quien os ha dicho que podéis marchar.
- Quizá no fuera tan buena se le oyó mistar. – la libertad que otorga el Rey Fernando a las gentes destas tierras.
- Mira que hasta sabe de derechos y leyes. ¿A que os dedicáis abogado leguleyo?
- Señora a la labranza de acá y allá en la tierra de otros.
- ( ) subir por el Ribagorza y luego al Este, preguntad por mis tierras, las de la viuda Lucrecia y que os den algunas. A cambio dejadme a vuestra hija mas capaz.
El labriego lenguaraz miro a un lado y a otro, recorrió toda su familia y decidió la repuesta. – Ana sea pues, la mas pequeña, si da su permiso su madre.
- No parece gran cosa.
- Es cariñosa y muy alegre, guapa y lista. –Dijo humildemente su madre.
- A ver pequeña Ana, acércate, a ver si sois como tu madre. Cojo dos monedas de plata y un ducado de oro y este os lo daré si sabéis que mano lo guarda. –Y escondió las manos tras de si. – pero solo os lo daré si no va acompañado de plata.
- En la izquierda va una moneda de plata y en la derecha hay de oro y plata así que para mi nada.
- Mírala, así es. Ahora guárdate tu moneda de plata. – Lucrecia de nuevo volvió a esconder por detrás sus brazos frente a la pequeña, volvió a mostrarle sus puños indicándola que eligiera. – Probad a elegir y si sabéis en que mano oculto el oro os lo daré.
- Y para que voy a elegir si no me conocéis y mi padre eligió por mi a la mas capaz.
- Lo sé, seguro que asi es, pero hacedme la gracia, de perder con tu familia tres monedas y vos nada.
- La primera mano que salga tendrá la moneda de oro acompañada de otra de plata, dos monedas, ya son mías.
- A ver Anita tengo alguna posibilidad de quedarme si jugamos otra vez mis monedas. –Mientras abría su mano con las dos monedas juntas.
- Guardar cuidado señora que es muy buena, alegre y un poquito brujilla. –Y de Repente sonaron más alarmas que en el campamento de Boabdil, se había nombrado a la bicha y tres veces no cae el rayo al mismo sitio. – Tened dos monedas más para el viaje.
- Mejor sería un carro. –Contesto el padre, mientras que la niña le daba las dos monedas conseguidas para el viaje. – Y una mula para arar y a los catorce me devolveréis a mi hija con una pequeña dote para que pueda casar con quien quiera que el carro y la mula os estarán esperando.
Ya no sabia que pensar tata ta ta…
- Esta bien, hay días que sería mejor no levantarse, os la devolveré a los dieciséis y no antes de que se case, pero todo lo que saque de ella y pienso sacar de ella hasta las mantecas será para mi, que aprenderá a nadar a leer y a escribir. Todo si a vos os place.
- Perded cuidado gran señora. –Añadió su madre. –que mi pequeña no es bruja, sino un ángel y os traerá suerte pues su madre rezara todas las noches para que nada os pase.
- Y decidme Doña Lucrecia, ¿Cómo he de hacer para que me den vuestras tierras?. –Pregunto su padre.
- Vaya, vaya, ahora vaya delante el doña,
dueño de mula y carro y tres denarios,
que extraño, me hacéis mayor gran señor.
Cuando lleguéis, que están lejos, sabré yo
parad a cualquiera que tenga caballo,
se fue de la plaza al centro y se agachó
rebuscando recogió una piedra negra
le dais esta señal preciosa que aunque vil
para mi de alto valor, decidle que yo la escogí.
No me creéis gran señor
pues si acaso os pone pegas
le decís que a mi regreso de buenas
le diré día en punto de su muerte
veréis si como Anita tengo poderes.
Capitulo II
bla bla
El embajador ingles asiste al espectáculo de increíble violencia protagonizado por los valientes caballeros que lanza en ristre atraviesan con su percha las reses bravas
Lucrecia lucia sus mejores galas, un collar de esmeraldas que podía comprar un ejército y con el un reino un vestido granate con falda de vuelo, adornada con una trenza que sujetar un ismo al continente.
Todos los nobles aragoneses
que participaban en los lances
saludaban a Lucrecia
antes de iniciar la suerte.
A gritos desde las gradas
Pronunciaban su nombre
Yo nunca he lanceado un toro.
¿Que queréis que haga?
Salió solicita a la plaza
pero noto que a el embajador
la solución no le agradaba
un espectáculo tan sangriento
que ni ella estaba acostumbrada.
Así que desmonto de su caballo
y a la primera embestida
noto que la res se dirigía
directamente a su cuerpo.
Luego al sortear la siguiente
de lid la engaño al quiebro
la falda se volteo al viento
en forma de vuelo de campana.
Al final viendo que se ceñía a su cuerpo
opto por desprenderse del vestido.
Y dio la casualidad o fue un acierto
que tanto el corpiño y sus enaguas
eran del color del terreo albero.
Recogió el vestido del suelo
para proteger su embestida.
y utilizo su falda por engaño
La grada era toda algarabía
pero Lucrecia bien sabia
como enardecer la gradería.
Contenta empezó con brío
a entonar y recitar en verso
su proclama en poesía.
Algo que nadie entendió
excepto el embajador sajón
toda su poesía en ingles
todos sus versos en rima.
El embajador ingles
al unísono pregunto
donde aprendió su lengua.
Pero alguien le comento
que era mejor no entendella
que si se acerca a los cosos
eran cosos de brujas.
Al final arrojo su vestido al suelo
y despreciando a la zaina res
postro frente a su cuernos sus pies…
Inmóvil, quieta sin embestidas
iba moviendo a ritmo, de rima
de un lado a otro, provocativa
a golpe de verso, sus caderas.
Al fin se hayedo hasta el ingles
"Es un arte de valentía
Engañar con poesía
La envestida de una res".
Estoy con vos, que no hay honor
Ni acto de valentía, tiene alguno
Lancear a una vestía herida
Sin concurso en igualdad siquiera.
Pero vez que en estas tierras
no somos bestias si no fieras
portando la percha o la pluma.
Y acabo en genuflexión
Postrándose ante su señor
Y el publico en algarabía.
Al final se decidió por consenso
Instaurar un concurso de verso
Si Lucrecia lo presidia.
en la lengua de Aragón.
Capitulo quinto: las cinco puertas del alma, Bianca, Violante, Alba, Celeste y Sibila.
Comenzó de nuevo el día, blanca vino la mañana, vino persiguiendo al alba, como viene el vino a hombro en bota.
Las cinco jóvenes después de desayunar se prestaron a empezar dispuestas sus escribanías alrededor de una mesa central en uno de los mejores salones del castillo de Cardona.
- Haber hoy comenzaremos con este papel, todas tenéis uno. ¿Qué es?.
- ¿Qué...que es?, ¿Qué es motor?. -. Pregunto Violente.
- Movimiento.
- ¿Que es apnea?. -Pregunto Sibila
- Aguantar la respiración, Bueno pero decidme, ¿Qué es?. A este método de enseñanza se le denomina "mayéutica". ¿Que veis?.
- Pero esta mal, a algunos sentidos les falta <<un...sin>>. - Dubitativa se atrevió a decir Celeste.
- Que les va a faltar, es perfecto.
- La falta de oído es el sin, el silencio, la falta de luz es la oscuridad, el apnea es sin respiración, el sueño sin sueño la vigilia, Así que la falta el sentido del tacto, es... ¿És?... , nada, no esta.
- Qué, que... Sin tacto, tu si que no tienes ni tacto ni educación. - Empezándose a impacientar Lucrecia. - Pero que hacéis, no garabateas, solo el papel me ha costado una fortuna.
- Pero si tenéis una fabrica de papel.
- Pero lo vendo muy caro, ¿Qué?.
- ¿La falta de tacto es?.
- !Qué!
- Que, que , que - Repetían al unísono todas.
- Señora os esta dando algo.
- Bueno vamos a dejarlo, no me había pasado nunca.
- ¿Qué forma es esta de poner las cosas? - De nuevo pregunto Celeste.
- Es una tabla..., una lista de cosas muy lista.
- Luego son las formas de entrar en la mente, al motor, al espíritu.- Respondió incisivamente Sibila.
- ¡Qué!.
- Que, Que, Que, Que - volvieron a repetir entre risas.
- Silencio dejar de atormentarme, es la lista de las cinco puertas del alma.
- Lo que yo he dicho, las formas de entrar al espíritu, y por la puerta se entra al alma, pero faltan los puentes - Contesto Sibila.
- ¡Qué!.
-Ya no tiene gracia señora. Os esta dando la quequellura.
- Despacio retacea Sibila ilumina mi mente con tu sabiduría.
- Llamadme de usted si soy “Yo” quien imparte la clase. Entre el oído y el movimiento esta el baile pero el puente es la música, entre la mente y la vista esta el arte pero el puente es la belleza.
- Y luego están las ventanas, por las puertas se entra, por los puentes se traspasan, por las ventanas se mira. Las cinco ventanas del alma. - Dijo Bianca.
- ¡Qué!.
Al final concluyo Violente.
-Dejarlo por hoy, se ve
que no estáis para nada,
arreglar todo esto de la lista
que de todo parece le falta
y luego ya nos veremos mañana.
Que tengo mas tachones
que un mal escribano.
Y no olvidéis las siete cerraduras
si no las puertas se trancan.
- Esta bien iros todas, que dios os perdone, pero que sepáis que estas son las cinco puertas para arreglar los quebrantos del alma.
- ¿Qué? - Exclamo Bianca.
Y salieron todas juntas. - -Que, que , que, que... - Repetían al unisono por la galería
-Pero recordad. -Les chillaba a voz en grito.
Cuando una mujer
descubre sus faltas,
Dios las cubre.
Cuando un hombre las esconde,
dios las descubre.
Pero cuando las reconoce,
dios las olvida.
Pero ya se encontraba sola,
y pensó para sus adentros
que poco era la pequeña fortuna
que pedía por su enseñanza.
Y que dios la protegiera
para lo que le esperaba.
Ventanas, puentes, cerraduras,
Por primera vez en tantos años
había sido, por fin rectificada.
¡Qué!... Rectificar a Lucrecia, que osadía.
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- Porque admiráis tanto a Nickola de Cusa, señora
- Por su profunda intuición y su tecnica de conjeturas <de contecturis> en su libro "Computus", no llego a entender como sin ninguna observación celeste y solo con movimientos geometricos y computos da la idea de reformar el calendario del emperador Julio. Caso y cosa que tendremos que hacer,pues ya nos sobran catorce dias entre el sol y el calendario.
- Acaso sabéis de todo.
- Yo que voy a saber, si por saber todo lo desconozco.
porque los caballos nunca vomitan,
porque los zurdos viven menos
porque zurdos hay, perros y gatos,
porque la palabra cementerio del griego koimiteron
que significa dormitorio acabo siendo cementerio,
porque los hombres no tienen rabo
sin salirle del estomago
le cuelgan de la ingle,
porque los marciélagos salen
de las cuevas por la izquierda,
porque las mujeres parpadean
el doble que los hombres,
porque solo hay oro en los aluviales,
porque cuanto mas curiosa sé
mucho menos desconozco o al revés.
pero tengo mas por aprender.
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Capitulo 5 quinta escena Bianca, Violante, Alba, Celeste y Sibila palestra del salón del castillo.
Como se aprende a amar
-Admitamos con paciencia
que de esta ciencia sabemos poco,
por eso lo cantan los locos
y lo trovan bardos, trovos y poetas.
Empezó a relatar Lucrecia con la oscura intencion sabiendo que de esta leccion casi todo lo desconocia.
los síntomas del amor son:
Ser el uno en el otro,
olvidarse de si mismo.
Se ama sin condición.
Sin ti no lo concibo
o se pueda vivir sin ti.
Aqui teneis cual descripción:
Mujer con emociones trastornadas
Contradiciones de la razon
Y lo que pudiera ser peor
Que la hacen pasar por loca
Incapaz e ingobernable.
Celeste.-
Trastornada emocional
transformada ingobernable,
Locura racional
Vaya que teneis palabros
Vamos a necesitar a Nebrija
Para tanto concepto aclararlo.
Pero cuando dijo dios que la mujer debería
gobernarse por su esposo o fuera inferior al hombre.
Porque las emociones no pueden tener igual ley
como a la razon le suponen.
Para mi los hombres son impedidos o tullidos emocionales.
<< Impedancia emocional >>
hay teneis mi palabra
Asi solteis mi palabro..
.*** -----------------------------------------------------------------------------------------------
Letanía cuarto dia
Sois felices
Porque todo se os ha dado
Tanto como se os puso al alcance
Así que llegáis todo a querello
Donde todo no es bastante.
Pero sabed, que la felicidad
Como el amor, es un bicho que pica
No es hacer siempre lo que se quiere
Sino en querer siempre lo que se hace
Que os den , que os cojan, que os traigan
Nada parece ser bastante.
Pues que habéis hecho
Para recibir tan buen trato
¿En familia construir puentes?
¿Esculpir cantarinas fuentes?
¿Recitar piadoso salmos?
***
Todas estáis aquí
Reprimidas de emociones
En vez de chillar al mundo
Este mundo no me gusta
Porque el mundo es injusto
Y por eso estoy furiosa.
Sois todo menos normales
Os habéis convertido en hombres
Esos tarados emocionales
Así que golpeáis a vuestros padres
Con los gritos de vuestros puños
El capricho, la contestación el orgullo
Al mundo gritarle y no a los padres
Que la vida no es justa
Y de serlo, no es vida.
Pensad que solo somos
Chiquillas incomprendidas
Dementes calenturientas
Y no animales.
Sed generosas
Así es como se desprende
El alma de sus pecados.
- Pues debéis de ser muy pecadora contesto al unisona Sibila
Bien es que no iré al cielo
Que bien me lo he ganado
Ni buey, ni asno de palo,
Os lo doy paquienDo quiera
Demasiado aburrido
Tanto bueno
que tengo el alma traiexa.
***
Somos lo que respiramos
Y tambien como lo hacemos
Somos lo que comemos
Como escribimos y hablamos
Lo que decimos, pensamos
Y como nos comportamos.
Somos lo que no somos
Lo contrario de lo que somos
Hechos de soma y sonos
Contradictorios fulanos
Pero sobre todo, humanos.
Continuara... 4/01/2018
Lucrecia se detuvo
Al ver esforzado a un arriero
Como deslomaba a una mula
Y esta rebuznaba mal quiero.
Este al darse de su presencia cuenta
Se revolvió y le espetó a la cara.
¿Qué, os gusta mirar sosilla
si queréis, os enseño otra cosilla?.
Lucrecia se dio la vuelta
Desmontando de la silla
Con espada corta y la bolsilla
Y la garra de fusta suelta.
Una vez se hubiese resuelto
El alguacil a Lucrecia le decía
¡Señora , que le habeis roto tres huesos!
Recalcando el intendente al retenerle
Y el resto lo están malheridos
Que no acertamos por donde sosteneyo.
¡A no!, que no le di de palos
Por los palos de la sua mula
Si no, porque quiso e insistió
En enseñarme la bergadura.
Asi no seria, digo yo.
A no, pues juzgad por vos mismo,
Bien que dijo "si os gusta mirar,
si quereis os enseño otra cosa"
A saber cuantas veces,
soez lo habrá dicho.
Solo que dio conmigo
Y no con una señora.
Y todo por no verle la cosa
Que queria avenirse conmigo
que queria hacerse mi amigo
y meterla donde quisiera.
- Tres días al cepo.
- Pero por qué me castigais a mi
Por su descortés felonía.
Tres días al cepo con él
Por insultar a la condesa.
Por insultar a una mujer
Y no a cualquier cosa.
- Sea.
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