en redacción. Lucrecia Mataplana novela sobre un poema epico

Fulgencio Cibertraker

Poeta que considera el portal su segunda casa
A Don Angel Sanz Ruiz
Delegado comercial de la embajada española en Budaèst.
1981 Justo entre las naciones
Joder lo que habéis tardado.

"Creo en Dios como creo en Jesuscristo
aunque no credo que existieran".

Lucrecia Mataplana
Condesa del Pallars
usurpadora de Lucifer en la tierra.


Os hablo de una época tan temprana
Os hablo de una época tan lejana
Que las ciudades tenían puerta
Y la puerta una llave
Y la llave un dueño
Y el dueño una dueña
Y la dueña muchos hijos.
Y por ellos las dueñas lucharon
mas que hembras, como centauros.

Os hablo de una época, tan lejana, tan lejana
Que todavía los dioses se asomaban
A mirar en los corazones de los hombres.
Os contare, lo que mereció ser visto. Desde el Hades, la historia de las tres Hadas.

La viuda del Pallars, la bruja de Sort, la diablesa de la Pobla. Lucrecia Mataplana Lucifer en la tierra, era todas esas mujeres y ninguna a la vez.

Lucrecia Mataplana Rogers de Mila-Llançol de Dulce y Roig nacio en 1452 o 1462 que eso nunca bien se supo. Hija ilegitima de Hugo Rogers II y de su madre, fue porque así lo quiso Aldonza Mila de Sarria y Escriva. Se caso con Don Alfonso de Llançcol que seria su primo segundo, al que quiso, cosa rara.

Cubella Dulce la consideraba su hermana, pero por su edad y enjundio era amiga de Adriana da Mila la hija de Dulce o Dolce. Enemiga declarada de todos los absolutistas Trastamara, los Borgia, Moncada y Escriva, pero de todos ellos era familia declarada lejana. De joven la llamaban Luz o Celeste, Dolce o La Plana. De mayor Matatestas o BelaDonna, Iride, Lucifer naga, la virgen lactae, o simplemente bruja a secas. Vigaro, la cobarde, la cerrajera, lavispera, o la pía lapia. Ya de anciana, o no, que aquesto tampoco nunca se supo, Angelus Morten, A`mantis Religio, Lady Lulu, doctora del naf, doctrora alma humaris y que sé yo cuantos nombres mas, pues a ella se referían como la donna de los mil nombres, aristas y caras.

Lucrecia bruxa, neyga, genio maga o lo que sea y aun peor pues se dice que sera,son y es lo que ella quiera, génio con genio e ingenio de la pintura, artesana del papel, aprendiz de los ingenios, donde lo mesmo le da los cálculos de un orologio un nuevo calendario o las artes de escrutar el alma, pues decían de ella que a cualquier cosa se orientaba como las agujas magnéticas. De ella muchos decían pero de bajo y a hurtadillas o al cantar esta coplillas:


Por mote lucifer
Estrella de la mañana
Lucero vespertino
La que enciende el alba
Portadora de la luz
De los infiernos princesa
Sabedora, pensadora y plana.

Mujer ágil, grácil y hermosa
Persona de arto buen entendimiento
Suelta de costumbres y bizarra
Por sus ideas raposa
Y de alojar en su cama poca
pero no con poca cosa.

Que si de casada en pareja o concubina
temía el temor de dios, o en eso andaba
a hombres, obispos, santos y letanías
luengo de viuda ese temor se le olvidaba.

Enemiga de monjas y comadres
Mujer que supo reparar en otras
De los años el irreparable ultraje
De arrugas, remordimientos y talles.

Mujer de frente alta y labios gruesos
De cejas altas perfiladas y pobladas
Afilados pómulos y finos huesos.
Que no lo digo yo que lo apuntaron otros.

Las andanzas de esta historia en lo concerniente a Lucrecia empezaron en 1481. Tendría la bella veintitrés o treinta y tantos años que aquesto nunca bien se supo, pero lo que si era a buen seguro pasaban dos años de enterrar a su difunto y en esto había doblado su fortuna y la de su difunto.

Acaeció que el buen rey Fernando de Arago y el segundo había decretado una pragmática que obligaba a cambiar con el decurso del tiempo todos los maravedíes a escudos de reino e igual hizo su esposa e Reyna en Castiella con el fin de ir unificando los distintos dineros, monedas, pesos y medidas desde Portbou a Finisterra.
Así que era frecuente o a mas a menos, de vez en cuanto que un cambista contador y tasador del reino aposentase sus reales en las principales plazas de las grandes ciudades que permitiera hacer el cambio, pues lo que si se sabía a fe cierta, es que con los años dejaran de tener valor dichas monedas o se fundieran a su peso en oro plata o cobres.

Al principio solo fue un rumor pero luego se fue extendiendo que frente a la mesa del contador posabase un señora viuda de un gran señor de alta tierra que compraba al peso y a no muy mal cambio las monedas fañsas que el tasador rechazaba, las de poco peso que el contador desestimaba o las que el cambista no consideraba de curso y puño legal, aunque curiosamente todos esos hombres eran el mismo señor. Asi era que tras ser rechazadas tornaban a mesa puesta de lucrecia hasta equqe el trasiego tornaba y primero iban a su mesa y lucrecia las de buen cuño las dirigía al contador. Y asi fue como se fue extendiendo el rumor que por algunas monedas pagaba sin serlo su peso en oro hasta que el tasador un dia se puso junto a lucrecia pero tras ella en su tasación sobre todo en la ciudad de lerida y luego de Zaragoza.

Ocurriales de todos, que si esto qué metal era, que si el alma no era plomo pero era seguro que si la faz de la moneda era un emperador romano fuera plato u oro doblaba su peso en oro pues se decía que a señora hacia colección con tal que su estado realmente fuera reconocible.

Y empezó a llegar la decepción, algunas monedas de algún campesino no decían ser del todo, ni plata mucho y de oro tampoco poco, y asi se ivan cabizbajos por su mala suerte hasta que una vez a lucrecia le conmovió profundamente.

- Haber campesino, si sabíais que vuestra moneda era de metal vil porque apostasteis al trueque.

- Porque tenia el capricho de poseer una moneda de oro y así lo intente.

- ¿sabéis que no comercio en oro?

- Pero si decís que mi moneda es de ley el tasador la convierte en oro.

- Esta bien, os daré una moneda de oro. Don Fernando me daríais doscientos escudos por este collar, mientras que traigo a cuento.

- Sabéis que no puedo, pero os prestare diez escudos míos. Pero si con esto ya perdéis dinero, solo perderéis diez, hasta que la plaza se nos llene de pedigüeños.

- Yo os daré los doscientos.

- Y vos sois el judío de … yo qué sé. Sabed que es una esmeralda venida de lejos, engarzada en cadena de fina plata genovesa. Para vos serán cuatrocientos

- Podéis adornarlo como queráis pero vale doscientos cincuenta y os daré doscientos veinte aquí y ahora. A don Fernando doscientos y a mi me dobla.

- Bueno es que es de condición avaro, tacaño y le conocemos bien, y aun así le tenemos por amigo o eso o le quedaría bien en el cuello de su mujer.

- Trescientos.

- Aquí tenéis, ¡venga el dinero!.

- Que don Fernando os lo dé. – ahora Lucrecia no sabía que pensar miraba a uno y a otro, a ella no le daba doscientos y al judío no le rechistaba cien mas. - Bueno traidor de momento os cojo esta moneda que no han traído mi arcón. Aquí tenéis campesino una moneda de oro fino, lo dice la bella Lucrecia, venga vuestra moneda.

- Pensaba dedicarla a comprar pan si la aceptan.

- Dadme mi moneda, os lo advierto ¡Mi moneda!. – y de pronto surgio la fiera, ya se estaba impacientando de estar esperando alargando el brazo con el escudo reluciente de oro. – si que jugáis fuerte señor, hiz al de roque y que os den una hogaza de pan.

- Señora somos en la familia seis.

- Veréis todos los días pierdo oro y hoy gracias a vos hasta un collar. Que sean dos panes.

- Mejor que sean tres.

- Sabies tenéis suerte, sois el primer hombre que me saca algo que qun no había nacido quien.

- Esta bien, aquí tenéis, tres, mañana os sacare el doble. – Y alargo su inservible moneda.

- Mañana os sacare el hígado, vaya si lo hare.

A la malñana siguiente…. Ta ta ta


- Pero si ha venido. Será posible. Haber sucio campesino, como dijisteis os he traído la paga. Coger del cesto seis de mies.

- Señora no he venido a por nada, pero quería que mi familia viera con buen fin a una verdadera dama.

- Buena tenemos, aparte de ladrón, zalamero. –Pero el labriego se dio la vuelta con toda su parentela. –quien os ha dicho que podéis marchar.

- Quizá no fuera tan buena se le oyó mistar. – la libertad que otorga el Rey Fernando a las gentes destas tierras.

- Mira que hasta sabe de derechos y leyes. ¿A que os dedicáis abogado leguleyo?

- Señora a la labranza de acá y allá en la tierra de otros.

- ( ) subir por el Ribagorza y luego al Este, preguntad por mis tierras, las de la viuda Lucrecia y que os den algunas. A cambio dejadme a vuestra hija mas capaz.

El labriego lenguaraz miro a un lado y a otro, recorrió toda su familia y decidió la repuesta. – Ana sea pues, la mas pequeña, si da su permiso su madre.

- No parece gran cosa.

- Es cariñosa y muy alegre, guapa y lista. –Dijo humildemente su madre.


- A ver pequeña Ana, acércate, a ver si sois como tu madre. Cojo dos monedas de plata y un ducado de oro y este os lo daré si sabéis que mano lo guarda. –Y escondió las manos tras de si. – pero solo os lo daré si no va acompañado de plata.

- En la izquierda va una moneda de plata y en la derecha hay de oro y plata así que para mi nada.

- Mírala, así es. Ahora guárdate tu moneda de plata. – Lucrecia de nuevo volvió a esconder por detrás sus brazos frente a la pequeña, volvió a mostrarle sus puños indicándola que eligiera. – Probad a elegir y si sabéis en que mano oculto el oro os lo daré.

- Y para que voy a elegir si no me conocéis y mi padre eligió por mi a la mas capaz.

- Lo sé, seguro que asi es, pero hacedme la gracia, de perder con tu familia tres monedas y vos nada.

- La primera mano que salga tendrá la moneda de oro acompañada de otra de plata, dos monedas, ya son mías.

- A ver Anita tengo alguna posibilidad de quedarme si jugamos otra vez mis monedas. –Mientras abría su mano con las dos monedas juntas.

- Guardar cuidado señora que es muy buena, alegre y un poquito brujilla. –Y de Repente sonaron más alarmas que en el campamento de Boabdil, se había nombrado a la bicha y tres veces no cae el rayo al mismo sitio. – Tened dos monedas más para el viaje.

- Mejor sería un carro. –Contesto el padre, mientras que la niña le daba las dos monedas conseguidas para el viaje. – Y una mula para arar y a los catorce me devolveréis a mi hija con una pequeña dote para que pueda casar con quien quiera que el carro y la mula os estarán esperando.

Ya no sabia que pensar tata ta ta…



- Esta bien, hay días que sería mejor no levantarse, os la devolveré a los dieciséis y no antes de que se case, pero todo lo que saque de ella y pienso sacar de ella hasta las mantecas será para mi, que aprenderá a nadar a leer y a escribir. Todo si a vos os place.

- Perded cuidado gran señora. –Añadió su madre. –que mi pequeña no es bruja, sino un ángel y os traerá suerte pues su madre rezara todas las noches para que nada os pase.

- Y decidme Doña Lucrecia, ¿Cómo he de hacer para que me den vuestras tierras?. –Pregunto su padre.


- Vaya, vaya, ahora vaya delante el doña,
dueño de mula y carro y tres denarios,
que extraño, me hacéis mayor gran señor.
Cuando lleguéis, que están lejos, sabré yo
parad a cualquiera que tenga caballo,
se fue de la plaza al centro y se agachó
rebuscando recogió una piedra negra
le dais esta señal preciosa que aunque vil
para mi de alto valor, decidle que yo la escogí.

No me creéis gran señor
pues si acaso os pone pegas
le decís que a mi regreso de buenas
le diré día en punto de su muerte
veréis si como Anita tengo poderes.

Capitulo II

bla bla

El embajador ingles asiste al espectáculo de increíble violencia protagonizado por los valientes caballeros que lanza en ristre atraviesan con su percha las reses bravas

Lucrecia lucia sus mejores galas, un collar de esmeraldas que podía comprar un ejército y con el un reino un vestido granate con falda de vuelo, adornada con una trenza que sujetar un ismo al continente.





Todos los nobles aragoneses
que participaban en los lances
saludaban a Lucrecia
antes de iniciar la suerte.

A gritos desde las gradas
Pronunciaban su nombre

Yo nunca he lanceado un toro.
¿Que queréis que haga?

Salió solicita a la plaza
pero noto que a el embajador
la solución no le agradaba
un espectáculo tan sangriento
que ni ella estaba acostumbrada.

Así que desmonto de su caballo
y a la primera embestida
noto que la res se dirigía
directamente a su cuerpo.

Luego al sortear la siguiente
de lid la engaño al quiebro
la falda se volteo al viento
en forma de vuelo de campana.

Al final viendo que se ceñía a su cuerpo
opto por desprenderse del vestido.

Y dio la casualidad o fue un acierto
que tanto el corpiño y sus enaguas
eran del color del terreo albero.

Recogió el vestido del suelo
para proteger su embestida.
y utilizo su falda por engaño

La grada era toda algarabía
pero Lucrecia bien sabia
como enardecer la gradería.


Contenta empezó con brío
a entonar y recitar en verso
su proclama en poesía.

Algo que nadie entendió
excepto el embajador sajón
toda su poesía en ingles
todos sus versos en rima.

El embajador ingles
al unísono pregunto
donde aprendió su lengua.

Pero alguien le comento
que era mejor no entendella
que si se acerca a los cosos
eran cosos de brujas.

Al final arrojo su vestido al suelo
y despreciando a la zaina res
postro frente a su cuernos sus pies…

Inmóvil, quieta sin embestidas
iba moviendo a ritmo, de rima
de un lado a otro, provocativa
a golpe de verso, sus caderas.

Al fin se hayedo hasta el ingles
"Es un arte de valentía
Engañar con poesía
La envestida de una res".

Estoy con vos, que no hay honor
Ni acto de valentía, tiene alguno
Lancear a una vestía herida
Sin concurso en igualdad siquiera.

Pero vez que en estas tierras
no somos bestias si no fieras
portando la percha o la pluma.

Y acabo en genuflexión
Postrándose ante su señor
Y el publico en algarabía.

Al final se decidió por consenso
Instaurar un concurso de verso
Si Lucrecia lo presidia.
en la lengua de Aragón.


Capitulo quinto: las cinco puertas del alma, Bianca, Violante, Alba, Celeste y Sibila.

Comenzó de nuevo el día, blanca vino la mañana, vino persiguiendo al alba, como viene el vino a hombro en bota.
Las cinco jóvenes después de desayunar se prestaron a empezar dispuestas sus escribanías alrededor de una mesa central en uno de los mejores salones del castillo de Cardona.

- Haber hoy comenzaremos con este papel, todas tenéis uno. ¿Qué es?.

- ¿Qué...que es?, ¿Qué es motor?. -. Pregunto Violente.

- Movimiento.

- ¿Que es apnea?. -Pregunto Sibila

- Aguantar la respiración, Bueno pero decidme, ¿Qué es?. A este método de enseñanza se le denomina "mayéutica". ¿Que veis?.

- Pero esta mal, a algunos sentidos les falta <<un...sin>>. - Dubitativa se atrevió a decir Celeste.

- Que les va a faltar, es perfecto.

- La falta de oído es el sin, el silencio, la falta de luz es la oscuridad, el apnea es sin respiración, el sueño sin sueño la vigilia, Así que la falta el sentido del tacto, es... ¿És?... , nada, no esta.

- Qué, que... Sin tacto, tu si que no tienes ni tacto ni educación. - Empezándose a impacientar Lucrecia. - Pero que hacéis, no garabateas, solo el papel me ha costado una fortuna.

- Pero si tenéis una fabrica de papel.

- Pero lo vendo muy caro, ¿Qué?.

- ¿La falta de tacto es?.

- !Qué!

- Que, que , que - Repetían al unísono todas.

- Señora os esta dando algo.

- Bueno vamos a dejarlo, no me había pasado nunca.

- ¿Qué forma es esta de poner las cosas? - De nuevo pregunto Celeste.

- Es una tabla..., una lista de cosas muy lista.

- Luego son las formas de entrar en la mente, al motor, al espíritu.- Respondió incisivamente Sibila.

- ¡Qué!.

- Que, Que, Que, Que - volvieron a repetir entre risas.

- Silencio dejar de atormentarme, es la lista de las cinco puertas del alma.

- Lo que yo he dicho, las formas de entrar al espíritu, y por la puerta se entra al alma, pero faltan los puentes - Contesto Sibila.

- ¡Qué!.

-Ya no tiene gracia señora. Os esta dando la quequellura.

- Despacio retacea Sibila ilumina mi mente con tu sabiduría.

- Llamadme de usted si soy “Yo” quien imparte la clase. Entre el oído y el movimiento esta el baile pero el puente es la música, entre la mente y la vista esta el arte pero el puente es la belleza.

- Y luego están las ventanas, por las puertas se entra, por los puentes se traspasan, por las ventanas se mira. Las cinco ventanas del alma. - Dijo Bianca.

- ¡Qué!.

Al final concluyo Violente.

-Dejarlo por hoy, se ve
que no estáis para nada,
arreglar todo esto de la lista
que de todo parece le falta
y luego ya nos veremos mañana.
Que tengo mas tachones
que un mal escribano.
Y no olvidéis las siete cerraduras
si no las puertas se trancan.

- Esta bien iros todas, que dios os perdone, pero que sepáis que estas son las cinco puertas para arreglar los quebrantos del alma.

- ¿Qué? - Exclamo Bianca.

Y salieron todas juntas. - -Que, que , que, que... - Repetían al unisono por la galería

-Pero recordad. -Les chillaba a voz en grito.

Cuando una mujer
descubre sus faltas,
Dios las cubre.

Cuando un hombre las esconde,
dios las descubre.

Pero cuando las reconoce,
dios las olvida.

Pero ya se encontraba sola,
y pensó para sus adentros
que poco era la pequeña fortuna
que pedía por su enseñanza.

Y que dios la protegiera
para lo que le esperaba.

Ventanas, puentes, cerraduras,
Por primera vez en tantos años
había sido, por fin rectificada.

¡Qué!... Rectificar a Lucrecia, que osadía.

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- Porque admiráis tanto a Nickola de Cusa, señora


- Por su profunda intuición y su tecnica de conjeturas <de contecturis> en su libro "Computus", no llego a entender como sin ninguna observación celeste y solo con movimientos geometricos y computos da la idea de reformar el calendario del emperador Julio. Caso y cosa que tendremos que hacer,pues ya nos sobran catorce dias entre el sol y el calendario.

- Acaso sabéis de todo.

- Yo que voy a saber, si por saber todo lo desconozco.

porque los caballos nunca vomitan,
porque los zurdos viven menos
porque zurdos hay, perros y gatos,

porque la palabra cementerio del griego koimiteron
que significa dormitorio acabo siendo cementerio,

porque los hombres no tienen rabo
sin salirle del estomago
le cuelgan de la ingle,

porque los marciélagos salen
de las cuevas por la izquierda,

porque las mujeres parpadean
el doble que los hombres,

porque solo hay oro en los aluviales,
porque cuanto mas curiosa sé
mucho menos desconozco o al revés.
pero tengo mas por aprender.

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Capitulo 5 quinta escena Bianca, Violante, Alba, Celeste y Sibila palestra del salón del castillo.
Como se aprende a amar


-Admitamos con paciencia
que de esta ciencia sabemos poco,
por eso lo cantan los locos
y lo trovan bardos, trovos y poetas.

Empezó a relatar Lucrecia con la oscura intencion sabiendo que de esta leccion casi todo lo desconocia.

los síntomas del amor son:
Ser el uno en el otro,
olvidarse de si mismo.
Se ama sin condición.
Sin ti no lo concibo
o se pueda vivir sin ti.

Aqui teneis cual descripción:
Mujer con emociones trastornadas
Contradiciones de la razon
Y lo que pudiera ser peor
Que la hacen pasar por loca
Incapaz e ingobernable.

Celeste.-

Trastornada emocional
transformada ingobernable,
Locura racional
Vaya que teneis palabros
Vamos a necesitar a Nebrija
Para tanto concepto aclararlo.

Pero cuando dijo dios que la mujer debería
gobernarse por su esposo o fuera inferior al hombre.
Porque las emociones no pueden tener igual ley
como a la razon le suponen.
Para mi los hombres son impedidos o tullidos emocionales.
<< Impedancia emocional >>
hay teneis mi palabra
Asi solteis mi palabro..

.*** -----------------------------------------------------------------------------------------------
Letanía cuarto dia


Sois felices
Porque todo se os ha dado
Tanto como se os puso al alcance
Así que llegáis todo a querello
Donde todo no es bastante.

Pero sabed, que la felicidad
Como el amor, es un bicho que pica
No es hacer siempre lo que se quiere
Sino en querer siempre lo que se hace
Que os den , que os cojan, que os traigan
Nada parece ser bastante.

Pues que habéis hecho
Para recibir tan buen trato
¿En familia construir puentes?
¿Esculpir cantarinas fuentes?
¿Recitar piadoso salmos?


***



Todas estáis aquí
Reprimidas de emociones
En vez de chillar al mundo
Este mundo no me gusta
Porque el mundo es injusto
Y por eso estoy furiosa.

Sois todo menos normales
Os habéis convertido en hombres
Esos tarados emocionales
Así que golpeáis a vuestros padres
Con los gritos de vuestros puños
El capricho, la contestación el orgullo
Al mundo gritarle y no a los padres
Que la vida no es justa
Y de serlo, no es vida.

Pensad que solo somos
Chiquillas incomprendidas
Dementes calenturientas
Y no animales.

Sed generosas
Así es como se desprende
El alma de sus pecados.

- Pues debéis de ser muy pecadora contesto al unisona Sibila

Bien es que no iré al cielo
Que bien me lo he ganado
Ni buey, ni asno de palo,
Os lo doy paquienDo quiera

Demasiado aburrido
Tanto bueno
que tengo el alma traiexa.


***



Somos lo que respiramos
Y tambien como lo hacemos
Somos lo que comemos
Como escribimos y hablamos
Lo que decimos, pensamos
Y como nos comportamos.

Somos lo que no somos
Lo contrario de lo que somos
Hechos de soma y sonos
Contradictorios fulanos
Pero sobre todo, humanos.

Continuara... 4/01/2018

Lucrecia se detuvo
Al ver esforzado a un arriero
Como deslomaba a una mula
Y esta rebuznaba mal quiero.

Este al darse de su presencia cuenta
Se revolvió y le espetó a la cara.
¿Qué, os gusta mirar sosilla
si queréis, os enseño otra cosilla?.

Lucrecia se dio la vuelta
Desmontando de la silla
Con espada corta y la bolsilla
Y la garra de fusta suelta.

Una vez se hubiese resuelto
El alguacil a Lucrecia le decía
¡Señora , que le habeis roto tres huesos!
Recalcando el intendente al retenerle
Y el resto lo están malheridos
Que no acertamos por donde sosteneyo.

¡A no!, que no le di de palos
Por los palos de la sua mula
Si no, porque quiso e insistió
En enseñarme la bergadura.

Asi no seria, digo yo.

A no, pues juzgad por vos mismo,
Bien que dijo "si os gusta mirar,
si quereis os enseño otra cosa"
A saber cuantas veces,
soez lo habrá dicho.
Solo que dio conmigo
Y no con una señora.
Y todo por no verle la cosa
Que queria avenirse conmigo
que queria hacerse mi amigo
y meterla donde quisiera.

- Tres días al cepo.

- Pero por qué me castigais a mi
Por su descortés felonía.

Tres días al cepo con él
Por insultar a la condesa.
Por insultar a una mujer
Y no a cualquier cosa.

- Sea.


 
Última edición:
Capitulo ocho, escena 5ª. Visita en Guadalupe a Isabel de Portugal y Arago

Amador fue recibido por Isabel en el monasterio de Guadalupe para demostrar su dolor por la muerte de su esposo, Isabel corta su cabello rubio y viste una jerga, túnica arpillera, cubriéndose con un espeso velo. Se dedica a vivir silenciosamente sumida en las oraciones, adoptando el hábito de las hermanas clarisas y solicitando entonces a sus padres los reyes su permiso para convertirse en monja.

Buenos días os presento a Amador. Dijo Isabel con Amador del brazo.

Mi reina por que me vais presentando a todos cuantos os saludan.

Veréis vos sois mi mas ilustre pieza.

De caza, queréis decir alteza.

Pero que gracioso que sois ahora se que ha visto en vos algo que no acertabamos a explicarnos ya que siempre ha ido con hombres bravos que le sacan dos cabezas cuatro brazos o tres piernas para sentirse protegida, yo no he visto mujer mas miedosa que se agarre tanto a la vida como darla por perdida cuando ella es la peor de las fieras.

Lucrecia dice que desnudo mejoro. La verdad es que mientras nos unimos lo que mejor hago es regalarle susurros al oído.

Ya ha salido la condesita en alguna noche de terror despavorida a refugiarse en la cama de alguno por algun terror nocturno como acostumbran a tener los chiquillos, y la verdad ahora que me fijo no pareceis gran cosa.

Al contrario ella es la que guarda el lecho como un centinela que guarda un tesoro tras los lienzos de mi debilidad, su fortaleza.

Me parece que no estamos hablando de la misma hembra.

Algo que tampoco entiendo es porque conmigo vienen tres grandes baúles llenos de los vestidos de Isabel vuestra madre.

Pero estaran desgastados y roidos.

Todo lo contrario, fueron reformados por doña Leonor de la Cerda ahora de Vivar, a mi me parecen que son mas bonitos que de nuevos, ya sabeis que con Lucrecia encontro un nuevo talento y dijo que vos lo entenderiasis.

Pues la verdad no lo entiendo tengo mas vestidos que dias y mas camisas que rezos tiene el padre nuestro.Sabeis que de Leonor mi madre fue la madrina de su boda y lo soy de su bautizo y que solo con darse una vuelta le dio una volta que ni ella parecía.

La verdad es que creo que ella piensa, que la reina Isabel lo que hizo es de padrino.

Madre mia si que sois gracioso, me estáis alegrando el dia, no veo como voy a dejaros marchar. -- Al pasar de lado se volvió ante un par de lanceros que custodiaban su puerta. -- Hola buenos dias este es Amador.

¿Y quien es? alteza.

La verdad es que no lo se bien, pero tiene el gusto de invitar a vuestra esposa, al baile que celebro esta noche en su honor y en su nombre.

Perdonad la osadía alteza. pero no creo que un triste lancero tenga su esposa que ponerse para asistir a tan prestigiosa velada.

De un honorable lancero de mi insigne guarda quereis decir. Claro que si, -- Mientras este asentía. -- Ademas que da la casualidad que tengo vestidos de su talla, que venga tres horas antes de la hora de cenar y así nos podremos probar cual mejor y de mejor facha. Y vuestra esposa también esta invitada a no ser que no seáis un insigne lancero de mi prestigiosa guardia.

Creo que le habéis hecho el hombre mas feliz del mundo, alteza. Podrá ser un lancero pero su mujer sera la mas dichosa y tendra el mas alto honor como es asistir a una velada de la reina, si llevais a Fernando ya no cabra en el vestido de su marido orgullosa, tendréis que ensanchar las costuras. Sere gracioso pero la risa es una cuestión muy seria.

Vosotros dos acompañadme y a cuanto salude a alguien repetid las mismas palabras que direis a vuestras mujeres y lo explicais. A lo mejor si que he entendido el mensaje "a que viene tanto traje" y sabéis que os digo que nos vamos a dar otra vuelta y vamos a invitar a la esposa de cuantos hemos saludado desde alconero a escribano desde monje hasta marqués. Sabeis qué, ahora lo entiendo, no se que vio en vos pero me estáis alegrando el dia.

El mismo trato señora
le doy a Doña Lucrecia,
La doy del uno al quince
Y luego del quince al treinta.
Y ella contenta me dice
me estais alegrando el dia.

A fe mia que escozor
me estais partiendo de risa
llevo yo algun año que doy
de uno a quince por año,
es que me matáis marriñas.

Vais por fin a quitaros el habito
El megro no os favorece
Pero seguro que el viaje merece
ito.

Buenos días buen señor
os presento abuen Amador.
Tiene el gusto de invitar
a vuestra esposa al baile
que celebro esta Noche
Dios mediante
en su nombre y en su honor.

Y como se de buen ando
se que su mejor traje de noche
lo estan reformando.
Da la casualidad
Que tengo vestidos
de su talla y su valia.
Veremos que tal nos sientan
Mis joyas y mis camisas
que venga tres horas antes
de la hora de cenar
y asi nos podremos probar
cual mejor la sientan
y de mejor facha, le valdría.

Os lo aseguro me voy a hacer la mas querida del reino.

No se yo, ¿que van a vailar, las unas con las otras?

Querida amiga, da la casualidad
Que tengo catorce camareras
Todas casadas pero enteras
Con adormecidos maridos aburridos.
A quien tengo el gusto de invitar.

¿Ahora soy vuestra amiga.?

Elegirlo vos señor, o eso.
Mi bufon o mi mancebo
Que yo sepa, la reina
Ni quiere ni tiene amigos.

Y cuentan las malas lenguas
Que Amador trasguesor improviso
primorosos poemas e versos
Y como buen poeta fizo
Lo que todos los hombres esperan
inflamar de la mujer sus pechos
Y a los hombres ponerla tiesa.

Ellas incadas de inojos
De sus improvisados versos
Por el suelo se caian.
Que la reina se aguanto la ganas
Mas las priernas flaquear sentía.

- "Paz no encuentro ni quiero hacer la guerra, (Amador recita)
Ardo y al mismo tiempo estoy helado
nada aprieto y todo el mundo abrazo.
ni volar el cielo puedo, ni yacer sobre la tierra.

Quien me tiene en prisión, la abre o cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
ni me quiere ni quita el brazo
y cubre de amor o me destierra.

Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda o desdeño el trato
por mí me siento odiado, o amo a otros.

Sin alma voy de dolor transfigurado
Llorando soy de siseo grito
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos Señora estoy en este estado".

Estais llorando alteza, no son mios estos versos, sino del divino Petrarca.

Que quereis o lloro o me desmallo
De voz ahogada, apenas suspiro
o incho el pecho o abandono
Los pezones inflados e tiesos
mejor llorar o la camisa estalló.

Darnos un respiro o no respondo
Nos teneis a todas por el suelo.

- Que traigan entonces unas sillas.

- "Bendito sea el año, el punto, el día,
la estación, el lugar, el mes, la hora
y el país, en el cual mi encantadora
supieses encadenarse al alma mía.

Bendita la dulcísima porfía
de entregarme a ese amor,
que en mi alma mora,
y el arco y las saetas, del que ahora
las llagas siento abiertas todavía.

Benditas las palabras con que canto
el nombre de mi amada; y mi tormento,
mis ansias, mis suspiros y mi llanto.

Y benditos mis versos y mi arte
pues la ensalzan, y acerca el pensamiento,
puesto que ella tan sólo lo comparte
de esparcirnos las entrañas por los suelos".

- Que os he dicho y me reitero.
Darnos un respiro o no respondo
nos estamos cayendo de las sillas.

El alma se eleva pero el cuerpo desfallece
Tened tino, apuntar a corazon escelencia
pues de errar la razon se desatina
Que arrastradas por los suelos
Y dando a los escotes las baldosas
a ese señor, de vernos, se le empina.

- No son palabra propias de su alteza.

Claro pero es que a ellas como a mi
No nos llega la camisa al cuerpo
Y vez como mi difunto se inquieta.
O eso o de vernos y al oirnos la pierna se le estira.

- Yo recuerdo esos postreros versos. --Dijo alguna noble en una silla.
Pero no rememoro asi su rima
Podeis recitarlos in su lingua misma.

¿En romano o en latín?

Si lo sabéis en las dos linguas, en lo que más pueda flaquear el alma mía.

Pace non trovo e non ò da far guerra;
e temo e spero; ed ardo e son un ghiaccio;
e volo sopra ’l cielo e giaccio in terra;
e nulla stringo, e tutto ’l mondo abbraccio.

Tal m’ à in pregion, che non m’apre né serra,
né per suo mi riten né scioglie il laccio;
e non m’ancide Amore e non mi sferra,
né mi vuol vivo né mi trae d’impaccio.

Veggio senza occhi e non ò lingua e grido;
e bramo di perir e cheggio aita;
ed ò in odio me stesso ed amo altrui.

Pascomi di dolor, piangendo rido;
egualmente mi spiace morte e vita:
in questo stato son, Donna, per voi.

Me cebo de dolor, llorando río;
igualmente detesto muerte y vida:
en este estado de siseo grito
muerte y vida me desvelan;
por vos Señora me encuentro
tan lamentable, en este estado".

Vuesra paralabras trobador
nos entran y susurran el oido
Nos nieblan la razon herida y los ojos
Te dan en el centro del pecho
Donde poseo un espacio
Me corta el corazon
hecho pedazos
Que anhela llenarlo contigo.
Nos hacen flaquear las heridas piernas
Dos palmos de medida el acero
Toda mi alma enquida, por los suelos
Dando con mis huesos
en las frías losas esparcida
se encuentra tiritando
mi alma temblorosa
bajadme del cielo a la tierra.

Enterrada se encuentra ella
en el duro mobiliario pavimento.
estos versos no son mios
Que fueron proferidos
Por mi amada venturada.
con los ripios mas perfectos.

- Poned en paja con hielo mi derretido corazón, ¿Así inflamasteis su pecho Y evitasteis perder la vida.

Claro que no, que le di la dicha
O mejor imaginar preciada rima
Con una sonrisa en su alma
cuarto y mitad de palmo,
de duro y glacial acero.
Y ella me dijo contenta
Póngame tres cuartos y medio,
para mi lo quiero, pichon que tiene tu dicha.

- No creo que fuera eso
Mi madre la conocio y dijo
Que lo unico que la gusta
Es que le acaricien el seso
no se que vio en vos
pero me alegro de conoceros.
Me estáis alegrando el dia.

- El mismo trato señora
le doy a Doña Lucrecia,
La acaricio del uno al quince
Y luego del quince al treinta.
Y ella me dice contenta
me estáis alegrando el dia.

A fe mia que escozor
me estáis partiendo de risa.
Sois el único mortal que conozco
Que pueda escocerle el seso
Acariciendola con una sonrisa
golpear con guante de cierto pelo.
Darle luego una paliza
Y no perder la cabeza.

¡A no!, pues vez como trina su verso
De seguro proveniente
De una mente enloquecida.
Pago con su afecto
El rencor de su porfía.

Soy como un niño chico
Que primero valvucea
Y antes de leer siquiera
Empieza a deletrear.

Luego su voz es constante
Le añade a la rima al verso
Y antes de darte cuenta
Te grita su corazón al viento.

Te parte de parte su talento
Y no te importa, estas contenta
ya no se, ni lo que digo.

Él en mi alma descansa
Deja inmovil y pasea
Vez como refluye la marea
Entra y sale de mi playa
Y el me deja contenta
el dolor en su pomada.

- Quien al fin es mas poeta
Dos locos tengo agora
Mas a Lucrecia que a Petrarca.

A mi me gustava mas, prefiero
Cuando ella cuerda, y yo loco
Pero todo el mundo me dice
Que deje tranquila a la tierra
Y la deje descansar un poco.

- Con el seso y rima se exagera
Como se exagera con el sexo
Como el pescador con su presa
Teneis un problema sesual. Querido
De aqui no os vais, que venga ella
Hablare con Isabel y que consienta.

- Alteza pero tengo que casarme
Parece que la boda fuera
Dificil cuestion de estado
Que si Aragon o Medinaceli
Que si Lerida o Sidonia
Todos pretenden a Castilla
Estoy segura que Sevilla
Podrá albergar vuestra boda.

Decirle a la explendida roñosa
que todo va de mi cuenta.

No va a ver tierra en castilla que albergara
Ni peces en el mar o trigo adentro
Para multiplicar los panes que precisa
Ni vino en Canaan que lo regara.


-No queremos tanto señora
Veo que no os estais dando cuenta
Cuatro reinos aqui estan encelados
Todos primos hermanos conjurados
Todos con los pies en su sitio
Vimos con su primer casorio
Tranquila dejarse, la tierra
nadie querra perderse
Cercana esta la primavera
Ver con sus ojos al diablo
Proferir con su voz el te quiero
Y pacificamente casarse
Ponez a la iglesia la primera.

- Pero vendra a caso vuestro yerno
don Manuel El afortunado
no se si sera de vuestro agrado,
Si no lo quereis, a que exponerse.

Perdez cuidado
yo me encargare de este.
Sera una boda secreta
Mejor os conviene Sevilla
No venga el Papa a Gandia
Y en Lerida se nos presente.

- No lo creemos prudente
Vos si que sabesis
Como flaquearme las piernas.

- A no, pensad por un momento
Cual de los cinco reinos
Debe mas a Lucrecia
No precisáis invitación.

Cada uno vendra por su cuenta
Veo que querido
no os estais dando cuenta
Nada me gastare
Todo corre de mi cuenta.

Lo dificil de los versos
Es compaginar
bulgares epitetos
Con ramplonas palabras
peligrosamente esdrújulas.

Como pueden ser estas,
"deliciosamente escrupulosas"
esas, esas señor mio
Aunque puedan reunirse juntas
Dificilmente se riman.
O quepan en la metrica.
Pues saltan del renglon,
Oblicuo
Se salen del margen,
Derecho
Se caen del papel
Cortezaº
Y con estrepito se estrellan
Contra el duro pavimento.
imposibles se dejan,
conjugar en el verso
No siendo merito el proposito
Ni el motivo de mi arte.
---------------------------------------------------------
- Me parecio una fantochada
Mas digna de una criada
Que figurante de marques
No quereis decir nada.

Nada querer decir tengo
Que no vengais mañana
Ni pasado ni despues
Poned vuestro marido a mis pies
Me servirá de camarera.

Pues seguro me tendra,
mas obediencia.

No sois mejor que nos
Ni mejor que la esposa
Que cuida mis realas
Yo soy de la realeza. Vos no.

Pero puestas y dispuestas
Las mujeres a escuchar
Todas somo una e igual
Lo mismo la esposa del kan
O la mujer del alconero,
todas nos mantenemos
O nos caemos igual
Por un poeta sin par
Si nos quiebran
por las patas.

Pero Amador por su cuenta
Esa noche se marcho.
Al dia siguiente temprano
Nada mas cantar el gallo
Isabel se levanto de rezos
Como en ella era costumbre.

Se entero de la noticia
Y tampoco se extraño
Pregunto donde estaba el marido
Que a su fiesta se ausento
Pues tenia que hacer de doncella.

- No ha venido.

Pues que mañaña no venga
Ni pasado ni después.
Paso un mes luego otro
Mas se les ivan uniendo.

Hasta que en Cardona De correos, se recibío Presta una carta En letra redonda de romana mayúscula Mas pegada al papel que la pluma al ala y apenas solo decia " MUCHAS GRACIAS".

Algo bueno habremos hecho
Sin saber del todo a quien.
Haber querido Prieste
Sabemos de cual parabien.

Nada, viene sin ningun remite
No tenemos la menor noticia
Y no da la menor sospecha
Ni hecha de puño escrita.
Ni tiene la firma impresa.

Pasan y pasan los años
Y seguis sin enteraros de nada
Que tengamos muchas, "gracias"
Partimos al punto a Sevilla
Antes de que llegue julio
Y los caminos se derritan.

Todo eso dice en dos palabras
Gracias, gracias, muchas gracias
Por aclararme, su gracia.

Dejaros de tonterias
Y escribirme estas palabras... Que me caso idiota.

En Madrid a 31/1/2018
 
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