JoJan
Poeta recién llegado
Ha pasado tanto tiempo
Y sigo viviendo en tu recuerdo,
Aún tu fragancia la recoge el viento
Que me impulsa hacia un nuevo encuentro.
Qué es lo que sucedió en nuestra historia,
Será que vivimos solo una fábula,
Será que entre a tu vida como un ladrón
Y tome la poesía en tu corazón guardada.
Cuántas horas compartimos juntos
Una palabra, una caricia, y lo versos
Que ahora se clavan como estacas,
Moldean a cincelazos mis huesos.
Tus virtuales ojos verdes
Y el lunar junto a tu boca,
Fueron como la luna al posarse
En el verde profundo de las olas.
Ya las ilusiones de mi madre,
Se ven atrofiadas como un veneno
Que hiere en su fatua ira,
Por no alcanzar mis sueños.
Al caer la noche,
Las estrellas se vuelven mudas,
Sin saber dónde te escondes,
Sin poder contemplarte;
Ni siquiera me miran.
Vuelvo a mi rincón oscuro,
Tomando la palabra de mi lapicero,
En esta mustia selva llena de luto
Sangrando mi voz me perturban los amoríos.
Mis labios callan y celan tu nombre,
Preguntando ansiosos, cuándo
Volverán tus labios y besarte.
En tu recuerdo guardaré la esperanza
Para que el corazón no sea marchito,
y en el alma florecerás como un bello rocío.
Y sigo viviendo en tu recuerdo,
Aún tu fragancia la recoge el viento
Que me impulsa hacia un nuevo encuentro.
Qué es lo que sucedió en nuestra historia,
Será que vivimos solo una fábula,
Será que entre a tu vida como un ladrón
Y tome la poesía en tu corazón guardada.
Cuántas horas compartimos juntos
Una palabra, una caricia, y lo versos
Que ahora se clavan como estacas,
Moldean a cincelazos mis huesos.
Tus virtuales ojos verdes
Y el lunar junto a tu boca,
Fueron como la luna al posarse
En el verde profundo de las olas.
Ya las ilusiones de mi madre,
Se ven atrofiadas como un veneno
Que hiere en su fatua ira,
Por no alcanzar mis sueños.
Al caer la noche,
Las estrellas se vuelven mudas,
Sin saber dónde te escondes,
Sin poder contemplarte;
Ni siquiera me miran.
Vuelvo a mi rincón oscuro,
Tomando la palabra de mi lapicero,
En esta mustia selva llena de luto
Sangrando mi voz me perturban los amoríos.
Mis labios callan y celan tu nombre,
Preguntando ansiosos, cuándo
Volverán tus labios y besarte.
En tu recuerdo guardaré la esperanza
Para que el corazón no sea marchito,
y en el alma florecerás como un bello rocío.