Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
Comparecemos aquí de mutuo acuerdo
para celebrar con orgullo nuestro compromiso,
diez años comunes nos preludian
un sinfín de inéditas melodías,
en una vibrante y silenciosa compañía...
La amistad cultivada con esmero,
con el cariño delicado de lo vulnerable,
vive y acompaña nuestras horas
florece al calor de los latidos,
en una rítmica y pausada compañía...
Millones de instantes felices
con hilos radiantes de amor se tejen,
tendemos una red de finas perlas,
dormimos bajo el arrullo de las olas,
en una segura y tranquila compañía...
Cuando sintamos miedo diremos madre,
y siempre en nosotros reinará risueña
la infancia que habita en nuestra mente.
Sentiremos su incorpórea presencia
en una mágica y perfecta compañía...
La trama de nuestras vidas se encuentra unida,
abarcando las horas, abrazando los días,
anudando los amargos momentos,
sonriendo al gozo y a la dicha,
en una sentida y callada compañía...
Cientos de horas, de fechas enlazadas
por una sabia, compartida presencia física,
ausencias pobladas de canciones,
al sol, al mar, al viento,
en una húmeda y salada compañía...
Y cuando se enfríe el magma ígneo,
y la Tierra se disperse en millones de asteroides,
el hondo caos registrará en su seno
los ecos serenos de la eterna vida,
en tu suave y ligera compañía.
para celebrar con orgullo nuestro compromiso,
diez años comunes nos preludian
un sinfín de inéditas melodías,
en una vibrante y silenciosa compañía...
La amistad cultivada con esmero,
con el cariño delicado de lo vulnerable,
vive y acompaña nuestras horas
florece al calor de los latidos,
en una rítmica y pausada compañía...
Millones de instantes felices
con hilos radiantes de amor se tejen,
tendemos una red de finas perlas,
dormimos bajo el arrullo de las olas,
en una segura y tranquila compañía...
Cuando sintamos miedo diremos madre,
y siempre en nosotros reinará risueña
la infancia que habita en nuestra mente.
Sentiremos su incorpórea presencia
en una mágica y perfecta compañía...
La trama de nuestras vidas se encuentra unida,
abarcando las horas, abrazando los días,
anudando los amargos momentos,
sonriendo al gozo y a la dicha,
en una sentida y callada compañía...
Cientos de horas, de fechas enlazadas
por una sabia, compartida presencia física,
ausencias pobladas de canciones,
al sol, al mar, al viento,
en una húmeda y salada compañía...
Y cuando se enfríe el magma ígneo,
y la Tierra se disperse en millones de asteroides,
el hondo caos registrará en su seno
los ecos serenos de la eterna vida,
en tu suave y ligera compañía.