mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el roble majestuoso de tus brazos
mis raíces se desnudan de emociones,
Y en el brote demencial de mis amores
en tu savia, a la sombra de la luna,
mi ansiedad, prisionera, claudicó.
Es que el fuego de tus besos cautivó,
el candil, las brasas plenas, los veleros
los matices y los desvelos, que emigraron,
alocados, impetuosos, sin consuelo,
a buscar, en el umbral de mis senderos
la lluvia nueva, el cometa, la luna llena.
Es que la magia de tu abrazo sublimó
las miradas, los deseos, la ternura,
y nuestras almas desprovistas de mesura
recogieron vacilantes, la templanza,
pero ella, dulcemente doblegada,
reverente a los cálidos designios, desertó.
mis raíces se desnudan de emociones,
Y en el brote demencial de mis amores
en tu savia, a la sombra de la luna,
mi ansiedad, prisionera, claudicó.
Es que el fuego de tus besos cautivó,
el candil, las brasas plenas, los veleros
los matices y los desvelos, que emigraron,
alocados, impetuosos, sin consuelo,
a buscar, en el umbral de mis senderos
la lluvia nueva, el cometa, la luna llena.
Es que la magia de tu abrazo sublimó
las miradas, los deseos, la ternura,
y nuestras almas desprovistas de mesura
recogieron vacilantes, la templanza,
pero ella, dulcemente doblegada,
reverente a los cálidos designios, desertó.