kyque
Poeta recién llegado
Después de la tormenta,
esa que me dejo sin habla,
me encontré un paraíso,
me hallé con tu alma.
Como un iris multicolor,
que armoniza y danza,
me vestiste la vida,
con seda y calma.
En tus manos, lloro,
de sensaciones ambiguas,
de percepciones divinas,
que trasmutan mi todo.
En tus manos, sonrió,
como se rompen los cielos,
como del alba los velos,
se esconden por celos.
En tus manos, existo,
cual ilusión perpetuada,
que se respira plateada,
pues por la luna es besada.
En tus manos, me pierdo,
por que al perderme te encuentro,
por que al tenerte me elevo,
en nuestro místico encuentro.
En tus manos, renazco,
como lo hace un capullo,
que por tus cantos y trinos,
de corazón, es solo tuyo.
esa que me dejo sin habla,
me encontré un paraíso,
me hallé con tu alma.
Como un iris multicolor,
que armoniza y danza,
me vestiste la vida,
con seda y calma.
En tus manos, lloro,
de sensaciones ambiguas,
de percepciones divinas,
que trasmutan mi todo.
En tus manos, sonrió,
como se rompen los cielos,
como del alba los velos,
se esconden por celos.
En tus manos, existo,
cual ilusión perpetuada,
que se respira plateada,
pues por la luna es besada.
En tus manos, me pierdo,
por que al perderme te encuentro,
por que al tenerte me elevo,
en nuestro místico encuentro.
En tus manos, renazco,
como lo hace un capullo,
que por tus cantos y trinos,
de corazón, es solo tuyo.